Las diez noticias más impactantes del 2004
En las horas finales de este año, llega el momento de los recuentos noticiosos, las reflexiones sobre lo que pasó, los pronósticos y las resoluciones. Me han pedido que haga una lista de las diez noticias que tuvieron mayor impacto en el mundo durante el año 2004. Esta es mi selección:
1) La más impactante noticia del año ha sido la del cataclismo que azotó a una extensa región del Océano Índico, el domingo 26 de diciembre, y dejó un saldo conocido de por lo menos 125,000 muertos y 5 millones de personas sin hogar en diez países. El terremoto, con una intensidad de 9.0 grados en la escala Richter, provocó una serie de tsunamis que arrasaron las costas de Indonesia, Tailandia, Sri Lanka, India y otros seis países.
2) La reelección del presidente George W. Bush, el 2 de noviembre, marca el rumbo de lo que será la política mundial en los próximos años, asegurando la prolongación de la guerra en Irak y, posiblemente, la intervención militar estadounidense en otros países. En el plano interno, la reelección de Bush indica un giro hacia la derecha conservadora y el peligro de que muchas de las libertades y derechos civiles de los ciudadanos sean restringidos severamente bajo la justificación de la guerra contra el terrorismo. La campaña de Bush estuvo marcada por una propaganda dirigida a inspirar temor entre los votantes y a convencerlos de que si el presidente no era reelegido Estados Unidos quedaría expuesto a otros ataques terroristas como los del 9/11.
3) Pese a que Bush anunció que la misión en Irak había sido cumplida, las acciones bélicas en ese país se intensificaron durante el año 2004, los ataques de la resistencia contra la ocupación aumentaron y el número de víctimas en ambos lados alcanzó cifras récord. Más de 1,300 soldados estadounidenses habían muerto desde el comienzo de la guerra (marzo 2003) y hasta la tercera semana de diciembre, y más de 15,000 iraquíes perdieron la vida en el conflicto (entre civiles e insurgentes) en ese mismo lapso. Entre las consecuencias de la guerra se destaca el escándalo de los abusos de prisioneros en Abu Ghraib, por parte de soldados estadounidenses, descubierto casualmente cuando se difunden fotos humillantes a través del Internet. También se investiga el supuesto escándalo de sobreprecio en la venta de gasolina por parte de la empresa Halliburton, la principal contratista para la “reconstrucción” de Irak, uno de cuyos ejecutivos en el pasado fue el actual vicepresidente Dick Cheney. Otras investigaciones confirman que en Irak no había armas de destrucción masiva ni relación del régimen de Sadam Hussein con al-Qaeda, los dos motivos principales por los que Bush justificó la invasión.
4) Muere Yaser Arafat en un hospital militar cerca de París sin que los médicos pudieran determinar –o al menos revelar- la causa de su enfermedad y deceso. Los rumores de un posible envenenamiento del legendario líder palestino son rechazados por los gobiernos pro-occidentales. De inmediato se desata la lucha por la sucesión y, de acuerdo a los diplomáticos estadounidenses y europeos, se abren las puertas para un posible proceso de paz entre Israel y Palestina.
5) Una serie de bombas explotan en varios trenes en Madrid, España, el 11 de marzo, dejando un saldo de más de 200 muertos y 1,400 heridos. El atentado causa conmoción en todo el mundo y los españoles votan masivamente –pocos días después- por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, derrotando al conservador primer ministro José María Aznar quien era aliado de Bush y había enviado tropas a Irak en contra de la oposición mayoritaria de su pueblo a participar en la guerra. Rodríguez Zapatero ordena en abril el retiro de las tropas españolas de Irak, gesto que es seguido más tarde por otros países que integraban la coalición.
6) El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, derrota el intento de la oposición de sacarlo del poder mediante un plebiscito (agosto 16). Chávez obtiene el 58% de los votos contra un 42% de la oposición. El mandatario tiene estrechos lazos con Cuba y anuncia que profundizará la “Revolución Bolivariana” que ha emprendido. El departamento de Estado norteamericano reconoce su triunfo y los analistas destacan que mientras el suministro de petróleo venezolano esté asegurado para Estados Unidos este país no intervendrá.
7) El ex dictador chileno, Augusto Pinochet, es desaforado en mayo por una corte allanando el camino para su enjuiciamiento por asesinatos, torturas y desapariciones ocurridas durante el régimen militar que encabezó por 17 años. En diciembre, la Corte de Apelaciones de Santiago confirma la acción que lo despojó de su inmunidad y el juez Juan Guzmán inicia un proceso en su contra. También en diciembre, el presidente Ricardo Lagos da a conocer al país el informe sobre las torturas que sufrieron más de 28,000 chilenos durante la dictadura de Pinochet.
8) Un grupo separatista chechenio toma por asalto una escuela en Beslán, Rusia, manteniendo como rehenes a 1,200 personas, en su mayoría niños. Después de tres días de negociaciones, las tropas rusas entran al plantel y se produce una masacre en la que mueren cerca de 340 personas, la mitad niños. El líder rebelde chechenio Shamil Basayev se responsabiliza del ataque a la escuela.
9) Cuatro huracanes azotan Florida en poco más de un mes, en agosto y septiembre, dejando una estela de destrucción y muerte. Sólo en Florida mueren 117 personas, pero hay varios cientos de fatalidades en otros países del Caribe por donde pasaron los huracanes Charley, Frances, Iván y Jeanne. Las pérdidas materiales se estiman en más de 22,000 millones de dólares.
10) Viktor Yushchenko, un candidato reformista, es declarado vencedor en las elecciones de Ucrania el 26 de diciembre, después que los primeros comicios realizados en noviembre, en que supuestamente ganó el candidato oficialista, fueron anulados tras comprobarse un fraude masivo por parte del gobierno. Yushchenko es pro-occidental y una de sus prioridades es tratar de incorporar a Ucrania a la Unión Europea. El nuevo presidente afirma que el gobierno trató de envenenarlo para evitar que ganar las elecciones.
Me imagino que cada uno de ustedes tiene su propia lista de las mayores noticias del año. Me gustaría conocerlas. Los invito a que las agreguen en la sección de comentarios.
Posted by Jaime E. Olivares
31 diciembre 2004
19 diciembre 2004
La comercialización del Ché Guevara
Una de las características de la sociedad de consumo es su habilidad para convertir a los héroes o símbolos populares en instrumentos de lucro. Ya estamos acostumbrados a ver en la televisión la imagen de nuestro cantante o deportista favorito vendiéndonos Coca-Cola, cereales o hamburguesas. No nos sorprendió –aunque no dejó de chocarnos- cuando vimos a un político de la talla del ex candidato presidencial republicano Bob Dole en un comercial de Viagra o cuando escuchamos los sones de la internacional socialista como música de fondo en un aviso de una lujosa tienda de ropa neoyorquina.
Ahora le ha tocado el turno al legendario guerrillero Ernesto “Ché” Guevara. Una empresa de viajes británica, probablemente inspirada en la película “The Motorcycle Diaries”, está vendiendo un recorrido turístico por Argentina, Chile y Bolivia, siguiendo parte de la ruta que hizo el Ché Guevara en moto, cuando era joven, y parte de la que penosamente transitó cuando trató de iniciar un proceso de levantamiento revolucionario entre el campesinado boliviano.
El precio del tour no está, por supuesto, al alcance de ningún guerrillero: cuesta entre 4,500 y 5,000 dólares por persona, sin contar el pasaje aéreo. Eso es mucho más de lo que gana anualmente un habitante promedio latinoamericano. La BBC de Londres publicó en octubre un extenso y completo reportaje sobre la Ruta del Ché. Este domingo, apareció en el diario New York Times un artículo sobre el mismo tema, que incluye datos adicionales como el de una empresa de Texas que ofrece un tour parecido y con algunas variantes a gusto del consumidor.
Lo más extraordinario de esta Ruta del Ché es que los gobiernos municipales y empresas privadas de la región boliviana donde luchó y murió el líder revolucionario han adoptado la idea para desarrollar el turismo de la zona y traer beneficios económicos para sus empobrecidos habitantes. Quizás este aspecto del proyecto no le habría desagradado tanto al Ché.
Hasta han establecido un portal en la Web (www.rutadelche.com) para promocionarlo. En ese sitio se explican los objetivos del proyecto y las organizaciones que participan en su implementación.
“El área involucrada en este proyecto tiene un índice de pobreza promedio del 74%”, dice la página introductoria. “Prácticamente no tiene ninguna actividad económica aparte de la agricultura de subsistencia y, ahora, del turismo. Los beneficios del proyecto fluirán hacia los grupos más pobres y marginados en las comunidades. El turismo beneficia a los pueblos guaraní en la parte sur-central de la ruta y a los pequeños productores campesinos de la región de Vallegrande y Samaipata”.
Los promotores locales de la Ruta del Ché obviamente saben que sólo recibirán una muy pequeña porción de lo que están ganando las empresas de viajes en Inglaterra y Estados Unidos, pero algo es mejor que nada, pensarán ellos.
Todo el proyecto ha sido escrupulosamente esterilizado desde el punto de vista político. La Ruta del Ché no tiene nada que ver con los ideales que el revolucionario argentino-cubano persiguió durante su corta vida. Ni con el acceso del pueblo al poder o la implantación de un estado socialista.Es la comercialización rampante de un ícono de nuestra sociedad. El Ché, que despreciaba el dinero, se convierte después de muerto en un generador de billetes al más puro estilo capitalista, precisamente el régimen que él combatía.
Una de las características de la sociedad de consumo es su habilidad para convertir a los héroes o símbolos populares en instrumentos de lucro. Ya estamos acostumbrados a ver en la televisión la imagen de nuestro cantante o deportista favorito vendiéndonos Coca-Cola, cereales o hamburguesas. No nos sorprendió –aunque no dejó de chocarnos- cuando vimos a un político de la talla del ex candidato presidencial republicano Bob Dole en un comercial de Viagra o cuando escuchamos los sones de la internacional socialista como música de fondo en un aviso de una lujosa tienda de ropa neoyorquina.
Ahora le ha tocado el turno al legendario guerrillero Ernesto “Ché” Guevara. Una empresa de viajes británica, probablemente inspirada en la película “The Motorcycle Diaries”, está vendiendo un recorrido turístico por Argentina, Chile y Bolivia, siguiendo parte de la ruta que hizo el Ché Guevara en moto, cuando era joven, y parte de la que penosamente transitó cuando trató de iniciar un proceso de levantamiento revolucionario entre el campesinado boliviano.
El precio del tour no está, por supuesto, al alcance de ningún guerrillero: cuesta entre 4,500 y 5,000 dólares por persona, sin contar el pasaje aéreo. Eso es mucho más de lo que gana anualmente un habitante promedio latinoamericano. La BBC de Londres publicó en octubre un extenso y completo reportaje sobre la Ruta del Ché. Este domingo, apareció en el diario New York Times un artículo sobre el mismo tema, que incluye datos adicionales como el de una empresa de Texas que ofrece un tour parecido y con algunas variantes a gusto del consumidor.
Lo más extraordinario de esta Ruta del Ché es que los gobiernos municipales y empresas privadas de la región boliviana donde luchó y murió el líder revolucionario han adoptado la idea para desarrollar el turismo de la zona y traer beneficios económicos para sus empobrecidos habitantes. Quizás este aspecto del proyecto no le habría desagradado tanto al Ché.
Hasta han establecido un portal en la Web (www.rutadelche.com) para promocionarlo. En ese sitio se explican los objetivos del proyecto y las organizaciones que participan en su implementación.
“El área involucrada en este proyecto tiene un índice de pobreza promedio del 74%”, dice la página introductoria. “Prácticamente no tiene ninguna actividad económica aparte de la agricultura de subsistencia y, ahora, del turismo. Los beneficios del proyecto fluirán hacia los grupos más pobres y marginados en las comunidades. El turismo beneficia a los pueblos guaraní en la parte sur-central de la ruta y a los pequeños productores campesinos de la región de Vallegrande y Samaipata”.
Los promotores locales de la Ruta del Ché obviamente saben que sólo recibirán una muy pequeña porción de lo que están ganando las empresas de viajes en Inglaterra y Estados Unidos, pero algo es mejor que nada, pensarán ellos.
Todo el proyecto ha sido escrupulosamente esterilizado desde el punto de vista político. La Ruta del Ché no tiene nada que ver con los ideales que el revolucionario argentino-cubano persiguió durante su corta vida. Ni con el acceso del pueblo al poder o la implantación de un estado socialista.Es la comercialización rampante de un ícono de nuestra sociedad. El Ché, que despreciaba el dinero, se convierte después de muerto en un generador de billetes al más puro estilo capitalista, precisamente el régimen que él combatía.
18 diciembre 2004
Soldados objetan la guerra de Irak
Más de 5 mil soldados estadounidenses han desertado desde que se inició la invasión de Irak en marzo del 2003. Entre ellos, Pablo Paredes, un marino puertorriqueño cuyo padre es ecuatoriano, que este 6 de diciembre se negó a abordar el barco de la Armada, en San Diego, que lo llevaría a Irak junto a tres mil de sus compañeros.
La Marina de Estados Unidos lo declaró desertor esta semana y un oficial dijo que buscaría su arresto, aunque se esperaba que Paredes se entregara a las autoridades navales este fin de semana.
Paredes, de 23 años, casado, se presentó al puerto el día en que le correspondía embarcar con una camiseta que decía: “Como un miembro del gabinete, renuncio”.
En una entrevista con el diario El Nuevo Día, de Puerto Rico, dijo que no quería ir a Irak porque estaba en contra de la violencia y de “casi todas las guerras en las que ha participado Estados Unidos en los últimos 50 años”. Paredes agregó que Estados Unidos no estaba interesado en capturar a Osama bin Laden sino sólo le importaba proteger las fuentes de abastecimiento de petróleo.
“No quiero ser parte de un barco que lleva 3,000 marinos a Irak, sabiendo que cien o más no regresarán”, dijo Paredes al diario San Diego Union Tribune.
La actitud de Paredes es reflejo de lo que muchos piensan sobre la guerra, pero que pocos se atreven a expresar.
El mismo día en que el marino se rehusó a abordar su barco hacia la guerra, ocho soldados en servicio activo demandaron al ejército por obligarlos a continuar en servicio después de la fecha en que suponía debían ser dados de baja. Muchos otros han huido a Canadá para evitar ser enviados a Irak.
Hoy sábado se realizó una vigilia y protesta en San Diego en apoyo a Pablo Paredes.
Otro soldado latino, Camilo Mejía, fue sentenciado en mayo a un año de prisión militar, la máxima pena permitida, por negarse a regresar a combatir a Irak. Mejía era un sargento de la Guardia Nacional de Florida y se convirtió en el primer soldado enjuiciado por desertar después de haber participado en la guerra de Irak.
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) declaró que Mejía “cree que ha sido enviado a prisión por su objeción de conciencia a la guerra en Irak” y adoptó su caso como el de un “prisionero de conciencia”. AI hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos para su inmediata liberación.
La guerra en Irak continúa intensificándose en lugar de amainar. La ofensiva aliada contra Faluya no logró desarticular la resistencia o insurgencia iraquí y los atentados y ataques contra las tropas estadounidenses y civiles han aumentado.
Hasta ayer, había muerto 1,304 soldados estadounidenses en Irak, de acuerdo al recuento de Iraqi Coalition Casualty Count, que lleva un registro de las bajas en el Internet.
Hoy se informó que la Guardia Nacional de Estados Unidos tiene un déficit de 10, 000 efectivos debido a que ha fallado en cumplir con las cuotas de conscripción voluntaria en los dos últimos meses.
La Guardia Nacional anunció que triplicaría el bono que reciben los soldados que se quieren volver a enlistar y que aumentaría en un 67% el bono para los que se enlistan por primera vez.
Como lo advirtió John Kerry, el candidato demócrata que fue derrotado por Bush en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre, nos acercamos a un reclutamiento militar obligatorio a medida que la guerra se prolonga y los recurso humanos se agotan... o mueren.
Posted by Jaime E. Olivares
Más de 5 mil soldados estadounidenses han desertado desde que se inició la invasión de Irak en marzo del 2003. Entre ellos, Pablo Paredes, un marino puertorriqueño cuyo padre es ecuatoriano, que este 6 de diciembre se negó a abordar el barco de la Armada, en San Diego, que lo llevaría a Irak junto a tres mil de sus compañeros.
La Marina de Estados Unidos lo declaró desertor esta semana y un oficial dijo que buscaría su arresto, aunque se esperaba que Paredes se entregara a las autoridades navales este fin de semana.
Paredes, de 23 años, casado, se presentó al puerto el día en que le correspondía embarcar con una camiseta que decía: “Como un miembro del gabinete, renuncio”.
En una entrevista con el diario El Nuevo Día, de Puerto Rico, dijo que no quería ir a Irak porque estaba en contra de la violencia y de “casi todas las guerras en las que ha participado Estados Unidos en los últimos 50 años”. Paredes agregó que Estados Unidos no estaba interesado en capturar a Osama bin Laden sino sólo le importaba proteger las fuentes de abastecimiento de petróleo.
“No quiero ser parte de un barco que lleva 3,000 marinos a Irak, sabiendo que cien o más no regresarán”, dijo Paredes al diario San Diego Union Tribune.
La actitud de Paredes es reflejo de lo que muchos piensan sobre la guerra, pero que pocos se atreven a expresar.
El mismo día en que el marino se rehusó a abordar su barco hacia la guerra, ocho soldados en servicio activo demandaron al ejército por obligarlos a continuar en servicio después de la fecha en que suponía debían ser dados de baja. Muchos otros han huido a Canadá para evitar ser enviados a Irak.
Hoy sábado se realizó una vigilia y protesta en San Diego en apoyo a Pablo Paredes.
Otro soldado latino, Camilo Mejía, fue sentenciado en mayo a un año de prisión militar, la máxima pena permitida, por negarse a regresar a combatir a Irak. Mejía era un sargento de la Guardia Nacional de Florida y se convirtió en el primer soldado enjuiciado por desertar después de haber participado en la guerra de Irak.
La organización de derechos humanos Amnistía Internacional (AI) declaró que Mejía “cree que ha sido enviado a prisión por su objeción de conciencia a la guerra en Irak” y adoptó su caso como el de un “prisionero de conciencia”. AI hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos para su inmediata liberación.
La guerra en Irak continúa intensificándose en lugar de amainar. La ofensiva aliada contra Faluya no logró desarticular la resistencia o insurgencia iraquí y los atentados y ataques contra las tropas estadounidenses y civiles han aumentado.
Hasta ayer, había muerto 1,304 soldados estadounidenses en Irak, de acuerdo al recuento de Iraqi Coalition Casualty Count, que lleva un registro de las bajas en el Internet.
Hoy se informó que la Guardia Nacional de Estados Unidos tiene un déficit de 10, 000 efectivos debido a que ha fallado en cumplir con las cuotas de conscripción voluntaria en los dos últimos meses.
La Guardia Nacional anunció que triplicaría el bono que reciben los soldados que se quieren volver a enlistar y que aumentaría en un 67% el bono para los que se enlistan por primera vez.
Como lo advirtió John Kerry, el candidato demócrata que fue derrotado por Bush en las elecciones presidenciales del 2 de noviembre, nos acercamos a un reclutamiento militar obligatorio a medida que la guerra se prolonga y los recurso humanos se agotan... o mueren.
Posted by Jaime E. Olivares
25 noviembre 2004
Gracias a la Vida
En este Día de Acción de Gracias tenemos mucho que agradecer a tantas personas. A los familiares y amigos que nos rodean. A los que nos dan su apoyo y cariño todos los días. Pero, sobre todo, a la vida. Ese milagro de la naturaleza que nos ha hecho conscientes de nosotros mismos y del entorno, que nos ha dado el don de la comunicación, el desarrollo y la posibilidad de prolongarnos a través de nuestros hijos y las generaciones siguientes.
Pocas expresiones de agradecimiento a la vida me han dejado una huella tan profunda como los versos de una canción de Violeta Parra, la cantante y poeta popular chilena que pocos meses antes de suicidarse escribió:
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa, y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es el mismo canto.
Este es el pensamiento que quiero compartir hoy con ustedes porque el tejido de la vida está hecho con hebras entrelazadas de dolor y alegría. Aún en los peores momentos, tenemos el recuerdo de los mejores y la esperanza de un futuro prometedor.
Posted by Jaime E. Olivares
En este Día de Acción de Gracias tenemos mucho que agradecer a tantas personas. A los familiares y amigos que nos rodean. A los que nos dan su apoyo y cariño todos los días. Pero, sobre todo, a la vida. Ese milagro de la naturaleza que nos ha hecho conscientes de nosotros mismos y del entorno, que nos ha dado el don de la comunicación, el desarrollo y la posibilidad de prolongarnos a través de nuestros hijos y las generaciones siguientes.
Pocas expresiones de agradecimiento a la vida me han dejado una huella tan profunda como los versos de una canción de Violeta Parra, la cantante y poeta popular chilena que pocos meses antes de suicidarse escribió:
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa, y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es el mismo canto.
Este es el pensamiento que quiero compartir hoy con ustedes porque el tejido de la vida está hecho con hebras entrelazadas de dolor y alegría. Aún en los peores momentos, tenemos el recuerdo de los mejores y la esperanza de un futuro prometedor.
Posted by Jaime E. Olivares
21 noviembre 2004
Bush y Fox se reúnen en Chile: No hay progreso sobre tema migratorio
Tal como se preveía, los presidentes George W. Bush y Vicente Fox no adelantaron mucho acerca de una solución para los 9 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos durante la reunión privada que sostuvieron esta mañana en Santiago de Chile, en el marco de la cumbre de la Apec.
En lugar de hablar acerca de una posible legalización de los indocumentados, Bush dijo que cualquier reforma migratoria tenía que considerar el aspecto de seguridad como la prioridad.
Me suena a Schwarzenegger, el gobernador de California, explicando su veto a las licencias de conducir para los inmigrantes.
De acuerdo a las agencias noticiosas, Bush le aseguró a Fox que quiere que “la gente de México sea tratada con respeto y dignidad”. Pero no hizo ningún compromiso para impulsar una solución migratoria para los trabajadores mexicanos ni dio detalles específicos acerca de su plan.
Sabemos que Bush quiere implementar un programa de permisos temporales de trabajo basado en las necesidades de mano de obra de las empresas estadounidenses, que no le daría residencia permanente a los trabajadores extranjeros ni a sus familias que ya viven aquí.
No está clara la forma en que los indocumentados que trabajan en Estados Unidos podrían obtener ese permiso temporal ni los requisitos que tendrían que cumplir. Tampoco lo que pasaría con sus cónyuges e hijos.
Fox fue todavía más escueto en sus declaraciones sobre el tema durante una brevísima conferencia de prensa que ofrecieron ambos mandatarios al salir de su reunión privada. El presidente mexicano se refirió más bien a la ayuda que Estados Unidos podría dar a su país para crear más empleos y evitar la emigración.
La realidad es que México no crea suficientes empleos para absorber el crecimiento anual de la población en edad laboral. Mucho menos la economía mexicana podría asegurar trabajos para los millones de indocumentados que se verían obligados a regresar si las condiciones para ellos se deterioran aún más en Estados Unidos, como es probable que ocurra debido al sentimiento antiinmigrante que se ha fomentado aquí.
Algunas citas de las agencias son las siguientes:
Hablando en inglés, Fox dijo que en las relaciones con Bush el tema de las migraciones de braceros mexicanos a Estados Unidos seguía siendo parte de la agenda bilateral y que la solución debe significar "lo mejor para los Estados Unidos, para México y para nuestras dos naciones".
Preguntado si quedó satisfecho con la forma en que Bush se refirió al tema en Santiago de Chile, Fox contestó: "Sí".
"Desea conducir y sacar adelante (su propuesta) con la oportunidad política apropiada", agregó.(AP)
-----------
Al término de la reunión, Fox dijo que viajará a Washington en un futuro próximo para "terminar algunos asuntos que estamos discutiendo con acuerdos firmes", si bien no habló específicamente de inmigración.La posibilidad de alcanzar un acuerdo migratorio bilateral es la prioridad política para México, que confía en que la ausencia de procesos electorales en Estados Unidos en 2005 permita que el Congreso de ese país aborde el asunto y plantee alguna iniciativa de ese tipo.(EFE)-----------
Tal como se preveía, los presidentes George W. Bush y Vicente Fox no adelantaron mucho acerca de una solución para los 9 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos durante la reunión privada que sostuvieron esta mañana en Santiago de Chile, en el marco de la cumbre de la Apec.
En lugar de hablar acerca de una posible legalización de los indocumentados, Bush dijo que cualquier reforma migratoria tenía que considerar el aspecto de seguridad como la prioridad.
Me suena a Schwarzenegger, el gobernador de California, explicando su veto a las licencias de conducir para los inmigrantes.
De acuerdo a las agencias noticiosas, Bush le aseguró a Fox que quiere que “la gente de México sea tratada con respeto y dignidad”. Pero no hizo ningún compromiso para impulsar una solución migratoria para los trabajadores mexicanos ni dio detalles específicos acerca de su plan.
Sabemos que Bush quiere implementar un programa de permisos temporales de trabajo basado en las necesidades de mano de obra de las empresas estadounidenses, que no le daría residencia permanente a los trabajadores extranjeros ni a sus familias que ya viven aquí.
No está clara la forma en que los indocumentados que trabajan en Estados Unidos podrían obtener ese permiso temporal ni los requisitos que tendrían que cumplir. Tampoco lo que pasaría con sus cónyuges e hijos.
Fox fue todavía más escueto en sus declaraciones sobre el tema durante una brevísima conferencia de prensa que ofrecieron ambos mandatarios al salir de su reunión privada. El presidente mexicano se refirió más bien a la ayuda que Estados Unidos podría dar a su país para crear más empleos y evitar la emigración.
La realidad es que México no crea suficientes empleos para absorber el crecimiento anual de la población en edad laboral. Mucho menos la economía mexicana podría asegurar trabajos para los millones de indocumentados que se verían obligados a regresar si las condiciones para ellos se deterioran aún más en Estados Unidos, como es probable que ocurra debido al sentimiento antiinmigrante que se ha fomentado aquí.
Algunas citas de las agencias son las siguientes:
Hablando en inglés, Fox dijo que en las relaciones con Bush el tema de las migraciones de braceros mexicanos a Estados Unidos seguía siendo parte de la agenda bilateral y que la solución debe significar "lo mejor para los Estados Unidos, para México y para nuestras dos naciones".
Preguntado si quedó satisfecho con la forma en que Bush se refirió al tema en Santiago de Chile, Fox contestó: "Sí".
"Desea conducir y sacar adelante (su propuesta) con la oportunidad política apropiada", agregó.(AP)
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Al término de la reunión, Fox dijo que viajará a Washington en un futuro próximo para "terminar algunos asuntos que estamos discutiendo con acuerdos firmes", si bien no habló específicamente de inmigración.La posibilidad de alcanzar un acuerdo migratorio bilateral es la prioridad política para México, que confía en que la ausencia de procesos electorales en Estados Unidos en 2005 permita que el Congreso de ese país aborde el asunto y plantee alguna iniciativa de ese tipo.(EFE)-----------
11 noviembre 2004
Día de los Veteranos de Guerra e Irak
Hoy es el Día de los Veteranos de Guerra y se han realizado numerosas ceremonias en California y el resto del país para honrar a los combatientes de todos los conflictos bélicos en que ha participado Estados Unidos.
No podemos dejar de rendir un homenaje a los que día a día combaten en Irak y a los que han perdido la vida en esa guerra injustificada y basada en mentiras.
De los 1,152 soldados estadounidenses muertos en Irak, 133 son de California. De estos californianos, 43 son latinos.
Una relación completa de los soldados fallecidos en esta guerra se puede encontrara en el sitio Iraq Coalition Casualty Count.
La lista de soldados hispanos de California que perdieron la vida en Irak, es la siguiente:
Arleta
Ayon, Eric A.
Private 1st Class
09-Apr-2004
Arroyo Grande
Mora, Michael A.
Private 1st Class
14-May-2004
Baldwin Park
Haro Marin Jr., Atanasio
Sergeant
03-Jun-2003
Baldwin Park
Salas, Rudy
Corporal
20-May-2004
Bell Gardens
Mora, Jose L.
Specialist
24-Oct-2003
Calexico
Acosta, Steven
Private 1st Class
26-Oct-2003
Chino
Nolasco, Marcos O.
Specialist
18-May-2004
Chino
Marencoreyes, Douglas Jose
Corporal
18-May-2003
Chula Vista
Silva, Erik Hernandez
Corporal
03-Apr-2003
Delano
Orozco, Osbaldo
1st Lieutenant
25-Apr-2003
El Monte
Casanova, Jose
Private 1st Class
13-Oct-2003
Escondido
Suarez del Solar, Jesus Alberto
Lance Corporal
27-Mar-2003
Fair Oaks
Acosta, Genaro
Specialist
11-Nov-2003
Fresno
Baro, Jeremiah A.
Corporal
04-Nov-2004
Glendale
Ravago IV, Rel A.
Specialist
23-Nov-2003
Heber
Manzano, Pablo
Private 1st Class
25-Aug-2003
Hesperia
Hernandez, Armando
Specialist
01-Aug-2004
Indio
Gonzalez, Jesus Angel
Corporal
12-Apr-2003
Lathrop
Vega, Michael W.
1st Lieutenant
20-Mar-2004
Long Beach
Torres, George D.
Private 1st Class
11-Apr-2004
Los Angeles
Gonzalez, Benjamin R.
Lance Corporal
29-May-2004
Los Angeles
Penamedina, Abraham D.
Staff Sergeant
27-Apr-2004
Los Angeles
Villanueva, Joselito O.
Sergeant 1st Class
27-Sep-2004
Los Angeles
Perez, Geoffrey
Private 1st Class
15-Aug-2004
Los Angeles
Gonzalez, Jorge Alonso
Corporal
23-Mar-2003
Los Angeles
Martinez-Flores, Francisco Abraham
Private 1st Class
27-Mar-2003
Los Angeles
Abad, Roberto
Corporal
06-Aug-2004
Los Angeles
Lopez, Edgar E.
Sergeant
28-Aug-2004
Norwalk
Rodriguez, Jose F. Gonzalez
Private 1st Class
12-May-2003
Orange
Garibay, Jose Angel
Corporal
23-Mar-2003
Ramona
Ojeda, Ramon C.
Specialist
01-May-2004
Rialto
Molina Bautista, Jorge A.
Staff Sergeant
23-May-2004
Roseville
Silva, Sean A.
Private
09-Oct-2003
San Bernardino
Alvarez, Nicanor
Corporal
21-Aug-2004
San Clemente
Miersandoval, Eliu A.
Sergeant
31-Jan-2004
San Diego
Ramirez, Eric U.
Specialist
12-Feb-2004
San Diego
Velasquez, Paul A.
Staff Sergeant
02-Nov-2003
San Diego
Jimenez, Oscar
1st Lieutenant
11-Apr-2004
Santa Ana
Reynosasuarez, Rafael
Lance Corporal
29-May-2004
Santa Ana
Ceniceros, Manuel A.
Lance Corporal
26-Jun-2004
Vallejo
Mariano, Jude C.
Master Sergeant
10-Feb-2004
Watsonville
Gonzalez, Victor A.
Lance Corporal
13-Oct-2004
Wildomar
Hannon, Fernando B.
Private 1st Class
15-Aug-2004
Westminster
Rosaleslomeli, Victor A.
Staff Sergeant
13-Apr-2004
Woodland
Arroyave, Jimmy J.
Staff Sergeant
15-Apr-2004
Hoy es el Día de los Veteranos de Guerra y se han realizado numerosas ceremonias en California y el resto del país para honrar a los combatientes de todos los conflictos bélicos en que ha participado Estados Unidos.
No podemos dejar de rendir un homenaje a los que día a día combaten en Irak y a los que han perdido la vida en esa guerra injustificada y basada en mentiras.
De los 1,152 soldados estadounidenses muertos en Irak, 133 son de California. De estos californianos, 43 son latinos.
Una relación completa de los soldados fallecidos en esta guerra se puede encontrara en el sitio Iraq Coalition Casualty Count.
La lista de soldados hispanos de California que perdieron la vida en Irak, es la siguiente:
Arleta
Ayon, Eric A.
Private 1st Class
09-Apr-2004
Arroyo Grande
Mora, Michael A.
Private 1st Class
14-May-2004
Baldwin Park
Haro Marin Jr., Atanasio
Sergeant
03-Jun-2003
Baldwin Park
Salas, Rudy
Corporal
20-May-2004
Bell Gardens
Mora, Jose L.
Specialist
24-Oct-2003
Calexico
Acosta, Steven
Private 1st Class
26-Oct-2003
Chino
Nolasco, Marcos O.
Specialist
18-May-2004
Chino
Marencoreyes, Douglas Jose
Corporal
18-May-2003
Chula Vista
Silva, Erik Hernandez
Corporal
03-Apr-2003
Delano
Orozco, Osbaldo
1st Lieutenant
25-Apr-2003
El Monte
Casanova, Jose
Private 1st Class
13-Oct-2003
Escondido
Suarez del Solar, Jesus Alberto
Lance Corporal
27-Mar-2003
Fair Oaks
Acosta, Genaro
Specialist
11-Nov-2003
Fresno
Baro, Jeremiah A.
Corporal
04-Nov-2004
Glendale
Ravago IV, Rel A.
Specialist
23-Nov-2003
Heber
Manzano, Pablo
Private 1st Class
25-Aug-2003
Hesperia
Hernandez, Armando
Specialist
01-Aug-2004
Indio
Gonzalez, Jesus Angel
Corporal
12-Apr-2003
Lathrop
Vega, Michael W.
1st Lieutenant
20-Mar-2004
Long Beach
Torres, George D.
Private 1st Class
11-Apr-2004
Los Angeles
Gonzalez, Benjamin R.
Lance Corporal
29-May-2004
Los Angeles
Penamedina, Abraham D.
Staff Sergeant
27-Apr-2004
Los Angeles
Villanueva, Joselito O.
Sergeant 1st Class
27-Sep-2004
Los Angeles
Perez, Geoffrey
Private 1st Class
15-Aug-2004
Los Angeles
Gonzalez, Jorge Alonso
Corporal
23-Mar-2003
Los Angeles
Martinez-Flores, Francisco Abraham
Private 1st Class
27-Mar-2003
Los Angeles
Abad, Roberto
Corporal
06-Aug-2004
Los Angeles
Lopez, Edgar E.
Sergeant
28-Aug-2004
Norwalk
Rodriguez, Jose F. Gonzalez
Private 1st Class
12-May-2003
Orange
Garibay, Jose Angel
Corporal
23-Mar-2003
Ramona
Ojeda, Ramon C.
Specialist
01-May-2004
Rialto
Molina Bautista, Jorge A.
Staff Sergeant
23-May-2004
Roseville
Silva, Sean A.
Private
09-Oct-2003
San Bernardino
Alvarez, Nicanor
Corporal
21-Aug-2004
San Clemente
Miersandoval, Eliu A.
Sergeant
31-Jan-2004
San Diego
Ramirez, Eric U.
Specialist
12-Feb-2004
San Diego
Velasquez, Paul A.
Staff Sergeant
02-Nov-2003
San Diego
Jimenez, Oscar
1st Lieutenant
11-Apr-2004
Santa Ana
Reynosasuarez, Rafael
Lance Corporal
29-May-2004
Santa Ana
Ceniceros, Manuel A.
Lance Corporal
26-Jun-2004
Vallejo
Mariano, Jude C.
Master Sergeant
10-Feb-2004
Watsonville
Gonzalez, Victor A.
Lance Corporal
13-Oct-2004
Wildomar
Hannon, Fernando B.
Private 1st Class
15-Aug-2004
Westminster
Rosaleslomeli, Victor A.
Staff Sergeant
13-Apr-2004
Woodland
Arroyave, Jimmy J.
Staff Sergeant
15-Apr-2004
08 noviembre 2004
Autopsia de la Operación Cóndor
La Operación Cóndor, una de las más siniestras y sanguinarias alianzas entre las dictaduras militares sudamericanas de la década de los 70, es el tema del nuevo libro del periodista investigativo John Dinges, cuya edición en español fue lanzada ayer en Santiago y Buenos Aires.
Dinges, corresponsal del Washington Post en Chile y en Centroamérica en una época en que proliferaron las guerras civiles y los golpes de estado apoyados por Estados Unidos, describe en su libro Operación Cóndor la forma en que se creó esa alianza de dictaduras y los crímenes que cometieron sus agentes secretos no sólo en América del Sur sino también en Washington y Roma.
El libro afirma que la Operación Cóndor se consolidó formalmente en noviembre de 1975, durante una reunión de funcionarios de los servicios de inteligencia de seis países realizada en Santiago, con el respaldo del entonces dictador chileno Augusto Pinochet.
En dicha reunión participaron los más altos oficiales militares encargados de la represión y eliminación de opositores en Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Pinochet inauguró el encuentro y el coronel Manuel Contreras, el jefe de la DINA chilena (a la que se le atribuye la tortura y desaparición de más de dos mil personas), fue el encargado de proponer a los asistentes un plan conjunto para compartir información y llevar a cabo operaciones de captura y ejecución de políticos y militantes de partidos opuestos a las dictaduras.
De acuerdo a la investigación de Dinges, fue Contreras el que propuso que la Operación Cóndor persiguiera a los opositores importantes en cualquier país en que se encontraran. Una de las primeras víctimas de este acuerdo, el ex canciller chileno Orlando Letelier, fue asesinado en Washington en septiembre de 1976. Dinges afirma que la CIA tuvo conocimiento de los planes para asesinar a Letelier, pero falló en evitarlo.
Sin embargo, los servicios represivos chilenos ya habían implementado una versión embrionaria de la Operación Cóndor que fue la responsable de los asesinatos del general chileno Carlos Prats, en septiembre de 1974 en Buenos Aires, y del ex ministro Bernardo Leighton, ocurrido en Roma en octubre de 1975.
Según Dinges, en mayo de 1975 se produjo en Paraguay el arresto de un militante del MIR que estaba vinculado a la clandestina Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR). Este arresto fue el inicio de la colaboración entre los servicios secretos de Chile, Paraguay y Argentina, en un operativo que condujo en 1976 a la captura de Edgardo Enríquez, el máximo dirigente del MIR chileno, que había establecido su base en Buenos Aires.
Las denuncias y las evidencias de los crímenes cometidos por medio de la Operación Cóndor sirvieron de base al juez español Baltasar Garzón para ordenar el arresto de Pinochet e iniciar un proceso en su contra por violaciones a los derechos humanos. Pinochet estuvo detenido en Londres desde octubre de 1998 hasta marzo del 2000, pero no fue extraditado a España por motivos de salud y, finalmente, se permitió regresar al dictador a Chile.
El libro de Dinges aporta una cantidad de detalles poco conocidos acerca de la Operación Cóndor e incorpora textos de documentos confidenciales del gobierno estadounidense que sólo recientemente han sido desclasificados.
Pinochet ha sido demandado por familias de varios de los asesinados durante la dictadura. En agosto, la Corte Suprema de Chile lo despojó de la inmunidad que poseía como ex presidente y senador vitalicio, lo que abrió el camino para su enjuiciamiento. Sin embargo, sus abogados defensores alegan que no está en condiciones físicas ni mentales para afrontar el proceso en su contra.
Quienes deseen obtener más información sobre el libro de Dinges pueden visitar su sitio web: www.johndinges.com/
Posted by Jaime E. Olivares
La Operación Cóndor, una de las más siniestras y sanguinarias alianzas entre las dictaduras militares sudamericanas de la década de los 70, es el tema del nuevo libro del periodista investigativo John Dinges, cuya edición en español fue lanzada ayer en Santiago y Buenos Aires.
Dinges, corresponsal del Washington Post en Chile y en Centroamérica en una época en que proliferaron las guerras civiles y los golpes de estado apoyados por Estados Unidos, describe en su libro Operación Cóndor la forma en que se creó esa alianza de dictaduras y los crímenes que cometieron sus agentes secretos no sólo en América del Sur sino también en Washington y Roma.
El libro afirma que la Operación Cóndor se consolidó formalmente en noviembre de 1975, durante una reunión de funcionarios de los servicios de inteligencia de seis países realizada en Santiago, con el respaldo del entonces dictador chileno Augusto Pinochet.
En dicha reunión participaron los más altos oficiales militares encargados de la represión y eliminación de opositores en Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Pinochet inauguró el encuentro y el coronel Manuel Contreras, el jefe de la DINA chilena (a la que se le atribuye la tortura y desaparición de más de dos mil personas), fue el encargado de proponer a los asistentes un plan conjunto para compartir información y llevar a cabo operaciones de captura y ejecución de políticos y militantes de partidos opuestos a las dictaduras.
De acuerdo a la investigación de Dinges, fue Contreras el que propuso que la Operación Cóndor persiguiera a los opositores importantes en cualquier país en que se encontraran. Una de las primeras víctimas de este acuerdo, el ex canciller chileno Orlando Letelier, fue asesinado en Washington en septiembre de 1976. Dinges afirma que la CIA tuvo conocimiento de los planes para asesinar a Letelier, pero falló en evitarlo.
Sin embargo, los servicios represivos chilenos ya habían implementado una versión embrionaria de la Operación Cóndor que fue la responsable de los asesinatos del general chileno Carlos Prats, en septiembre de 1974 en Buenos Aires, y del ex ministro Bernardo Leighton, ocurrido en Roma en octubre de 1975.
Según Dinges, en mayo de 1975 se produjo en Paraguay el arresto de un militante del MIR que estaba vinculado a la clandestina Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR). Este arresto fue el inicio de la colaboración entre los servicios secretos de Chile, Paraguay y Argentina, en un operativo que condujo en 1976 a la captura de Edgardo Enríquez, el máximo dirigente del MIR chileno, que había establecido su base en Buenos Aires.
Las denuncias y las evidencias de los crímenes cometidos por medio de la Operación Cóndor sirvieron de base al juez español Baltasar Garzón para ordenar el arresto de Pinochet e iniciar un proceso en su contra por violaciones a los derechos humanos. Pinochet estuvo detenido en Londres desde octubre de 1998 hasta marzo del 2000, pero no fue extraditado a España por motivos de salud y, finalmente, se permitió regresar al dictador a Chile.
El libro de Dinges aporta una cantidad de detalles poco conocidos acerca de la Operación Cóndor e incorpora textos de documentos confidenciales del gobierno estadounidense que sólo recientemente han sido desclasificados.
Pinochet ha sido demandado por familias de varios de los asesinados durante la dictadura. En agosto, la Corte Suprema de Chile lo despojó de la inmunidad que poseía como ex presidente y senador vitalicio, lo que abrió el camino para su enjuiciamiento. Sin embargo, sus abogados defensores alegan que no está en condiciones físicas ni mentales para afrontar el proceso en su contra.
Quienes deseen obtener más información sobre el libro de Dinges pueden visitar su sitio web: www.johndinges.com/
Posted by Jaime E. Olivares
03 noviembre 2004
¿Están listos para otros cuatro años de Bush?
Aunque no nos guste, tenemos que acostumbrarnos a la idea. Las elecciones fueron más o menos limpias (a diferencia de la efectivísima y sucia campaña del miedo de los republicanos), el presidente consiguió esta vez la mayoría de los votos populares y Kerry admitió graciosamente su derrota después de confirmar que las matemáticas no lo ayudaban y los abogados tampoco.
Además de la reelección de Bush, hay otras malas noticias que salieron de esta elección:
La proporción de hispanos que votaron por Bush fue mucho más alta que en el 2000 y superó todos los pronósticos, incluso los de los republicanos. ¿Qué pasó ahí? Estoy escribiendo algunas ideas para un análisis que publicaré mañana en la noche.
La Proposición 200 fue aprobada –como se esperaba- en Arizona. Esto va a ser el comienzo de una cacería de brujas contra los inmigrantes en ese estado. Me dio mucha tristeza ver en la televisión a un latino de Phoenix expresando su satisfacción por el resultado favorable de la Prop. 2000. Lo más probable es que él o alguien de su familia será afectado por esta nueva ley que contribuyó a aprobar.
Los republicanos ganaron escaños en el Senado federal y mantuvieron el control de la Cámara de Representantes. Esto significa que será mucho más difícil que se aprueben leyes como la Dream Act, AgJobs y otras que benefician a los inmigrantes. Y ni siquiera hay que pensar en la posibilidad de una legalización para los indocumentados. Ya Bush lo dijo claro: “no voy a permitir una amnistía”. Lo que hará es crear un programa para braceros temporales que estarán obligados a regresar a sus países al vencer su permiso, no podrán traer a sus familias ni solicitar la residencia permanente aquí mientras estén trabajando en Estados Unidos.
En California, por un margen reducido, los votantes rechazaron la Proposición 72, que habría dado seguro médico a millones de empleados de bajos salarios que ahora no lo tienen porque no pueden costearlo. También derrotaron la Proposición 66, que buscaba reformar la draconiana ley de “tres delitos y fuera” para evitar que muchos jóvenes sean condenados a 25 años de prisión enviados por robar un pan o una soda, si antes han cometido dos delitos leves.
Entre las cosas positivas, destaca la elección de dos latinos al Senado federal. El republicano Mel Martínez, en Florida, y el demócrata Ken Salazar, de Colorado. Ellos son los primeros senadores hispanos en la historia del país que no vienen de Nuevo México, estado donde casi la mitad de la población es latina.
Aunque la elección de estos senadores latinos nos parece muy alentadora, todavía estamos muy lejos de lograr una proporción equitativa de legisladores hispanos en el Congreso de Estados Unidos.
Dos senadores hispanos representan apenas el 2% de los 100 miembros del Senado federal. En la Cámara de Representantes la situación es un poco mejor, los congresistas latinos son alrededor del 4.7% del total. Esas cifras están muy por debajo del peso demográfico de los hispanos en el país, que es del 14%.
Algunos historiadores afirman que la evolución de la humanidad es como una espiral ascendente, con aparentes retrocesos que nunca son tan pronunciados como para regresar a un mismo punto del pasado.
Esperamos que este retroceso no sea ni demasiado profundo ni muy prolongado.
Posted by Jaime E. Olivares
Aunque no nos guste, tenemos que acostumbrarnos a la idea. Las elecciones fueron más o menos limpias (a diferencia de la efectivísima y sucia campaña del miedo de los republicanos), el presidente consiguió esta vez la mayoría de los votos populares y Kerry admitió graciosamente su derrota después de confirmar que las matemáticas no lo ayudaban y los abogados tampoco.
Además de la reelección de Bush, hay otras malas noticias que salieron de esta elección:
La proporción de hispanos que votaron por Bush fue mucho más alta que en el 2000 y superó todos los pronósticos, incluso los de los republicanos. ¿Qué pasó ahí? Estoy escribiendo algunas ideas para un análisis que publicaré mañana en la noche.
La Proposición 200 fue aprobada –como se esperaba- en Arizona. Esto va a ser el comienzo de una cacería de brujas contra los inmigrantes en ese estado. Me dio mucha tristeza ver en la televisión a un latino de Phoenix expresando su satisfacción por el resultado favorable de la Prop. 2000. Lo más probable es que él o alguien de su familia será afectado por esta nueva ley que contribuyó a aprobar.
Los republicanos ganaron escaños en el Senado federal y mantuvieron el control de la Cámara de Representantes. Esto significa que será mucho más difícil que se aprueben leyes como la Dream Act, AgJobs y otras que benefician a los inmigrantes. Y ni siquiera hay que pensar en la posibilidad de una legalización para los indocumentados. Ya Bush lo dijo claro: “no voy a permitir una amnistía”. Lo que hará es crear un programa para braceros temporales que estarán obligados a regresar a sus países al vencer su permiso, no podrán traer a sus familias ni solicitar la residencia permanente aquí mientras estén trabajando en Estados Unidos.
En California, por un margen reducido, los votantes rechazaron la Proposición 72, que habría dado seguro médico a millones de empleados de bajos salarios que ahora no lo tienen porque no pueden costearlo. También derrotaron la Proposición 66, que buscaba reformar la draconiana ley de “tres delitos y fuera” para evitar que muchos jóvenes sean condenados a 25 años de prisión enviados por robar un pan o una soda, si antes han cometido dos delitos leves.
Entre las cosas positivas, destaca la elección de dos latinos al Senado federal. El republicano Mel Martínez, en Florida, y el demócrata Ken Salazar, de Colorado. Ellos son los primeros senadores hispanos en la historia del país que no vienen de Nuevo México, estado donde casi la mitad de la población es latina.
Aunque la elección de estos senadores latinos nos parece muy alentadora, todavía estamos muy lejos de lograr una proporción equitativa de legisladores hispanos en el Congreso de Estados Unidos.
Dos senadores hispanos representan apenas el 2% de los 100 miembros del Senado federal. En la Cámara de Representantes la situación es un poco mejor, los congresistas latinos son alrededor del 4.7% del total. Esas cifras están muy por debajo del peso demográfico de los hispanos en el país, que es del 14%.
Algunos historiadores afirman que la evolución de la humanidad es como una espiral ascendente, con aparentes retrocesos que nunca son tan pronunciados como para regresar a un mismo punto del pasado.
Esperamos que este retroceso no sea ni demasiado profundo ni muy prolongado.
Posted by Jaime E. Olivares
02 noviembre 2004
Bush con leve ventaja; Kerry no concede
Dos cadenas de televisión dan a Bush la victoria en Ohio y lo ponen a un punto de ganar los 270 votos electorales que necesita para declarar su victoria sobre Kerry.
A las 11:30 de la noche en Los Angeles (2:30 a.m. en Washington), el recuento de MSNBC indica que Bush tiene el 51% de los votos populares en toda la nación y 269 votos electorales a su favor. La cadena le da a Kerry un 49% y 207 votos electorales.
FOX news da 269 votos electorales para Bush y 238 para Kerry. CNN se ha rehusado hasta ahora adjudicar los votos electorales de Ohio a Bush en espera del recuento completo de votos.
El senador John Edwards, compañero de fórmula de Kerry, acaba de dirigirse a sus partidarios en Boston para reafirmarles que esperarán que todos los votos sean contados. En una breve declaración, Edwards instó a los seguidores de Kerry mantener la confianza y el optimismo.
Ningún dirigente de la campaña de Bush ha aparecido en las cadenas nacionales para declarar la victoria. Además de Ohio, se esperan los resultados de Iowa, que pudieran inclinar la balanza definitivamente hacia Bush o dar cierta esperanza a Kerry.
Esta será una larga noche de espera....
Dos cadenas de televisión dan a Bush la victoria en Ohio y lo ponen a un punto de ganar los 270 votos electorales que necesita para declarar su victoria sobre Kerry.
A las 11:30 de la noche en Los Angeles (2:30 a.m. en Washington), el recuento de MSNBC indica que Bush tiene el 51% de los votos populares en toda la nación y 269 votos electorales a su favor. La cadena le da a Kerry un 49% y 207 votos electorales.
FOX news da 269 votos electorales para Bush y 238 para Kerry. CNN se ha rehusado hasta ahora adjudicar los votos electorales de Ohio a Bush en espera del recuento completo de votos.
El senador John Edwards, compañero de fórmula de Kerry, acaba de dirigirse a sus partidarios en Boston para reafirmarles que esperarán que todos los votos sean contados. En una breve declaración, Edwards instó a los seguidores de Kerry mantener la confianza y el optimismo.
Ningún dirigente de la campaña de Bush ha aparecido en las cadenas nacionales para declarar la victoria. Además de Ohio, se esperan los resultados de Iowa, que pudieran inclinar la balanza definitivamente hacia Bush o dar cierta esperanza a Kerry.
Esta será una larga noche de espera....
01 noviembre 2004
El Futuro del Mundo Depende de Nuestro Voto
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 1 de Noviembre de 2004
Los ojos del mundo estarán puestos mañana en las elecciones presidenciales de Estados Unidos porque ellas definirán no sólo el curso de este país en los próximos años sino el de un tramo importante en la historia de la humanidad entera.
Los que tenemos el privilegio de votar llevamos también sobre nuestros hombros la enorme responsabilidad de representar a los miles de millones de ciudadanos de otros países que no podrán hacerlo, pero cuyas vidas serán afectadas por el resultado de estos comicios.
Con nuestro voto podremos escoger entre la guerra y la paz, entre la división y la integración, entre la arrogancia de una superpotencia única beligerante y la esperanza de una cooperación internacional en la que todas las naciones estén invitadas a participar en las decisiones mundiales.
Se espera que mañana voten alrededor de 120 millones de ciudadanos estadounidenses, que decidirán el destino de los más de seis mil millones de habitantes de nuestro planeta. Esos electores están ahora profundamente divididos entre las opciones presentadas ante ellos por el presidente republicano George W. Bush y su rival demócrata, el senador John Kerry.
Cada voto será escrupulosamente contado porque tiene un valor extraordinario en momentos en que las encuestas indican una virtual igualdad de ambos candidatos en las preferencias de los electores. Cada persona que deje de votar, sea por desidia, por intimidación o por errores burocráticos, estará contribuyendo a la derrota del cambio que el mundo espera.
Una reciente encuesta internacional realizada por diez periódicos de otros tantos países indicó que el 57% de los entrevistados preferían a Kerry y sólo el 27% a Bush. Una abrumadora mayoría de ellos expresó su rechazo a la invasión de Irak y su creencia de que el mundo es menos seguro ahora debido a esa guerra.
La opinión de los electores estadounidenses es diferente. Las últimas encuestas de la semana pasada indicaban que las preferencias estaban divididas en alrededor de 47% por Kerry y 47% por Bush. Algunos sondeos daban ventaja de uno o dos puntos a un candidato sobre otro. Pero básicamente se trata de un empate estadístico. Respecto a la guerra, el 45% de los votantes piensa que la invasión a Irak fue un error y 43% cree que fue justificada. El apoyo a la invasión a Irak bajó dramáticamente después que se demostró que las razones dadas por Bush para ir a la guerra eran falsas.
¿A qué se deben estas diferencias entre la opinión mundial y la de los votantes estadounidenses? Es difícil saberlo con certeza, pero podemos encontrar algunas respuestas al examinar las condiciones en que se ha realizado la campaña presidencial en este país.
En primer lugar, los votantes aquí hemos estado bombardeados por una constante campaña de atemorizamiento que favorece a la campaña de Bush. Hace uno meses describí esta situación en un artículo sobre “las elecciones del miedo”. Bush ha logrado convencer a muchos que si Kerry es elegido presidente, habrá nuevos ataques terroristas contra Estados Unidos, similares a los del 9/11, y se ha autoproclamado el “presidente de la guerra”, el único capaz de ganar la lucha contra el terrorismo internacional.
Esta campaña del miedo de Bush está sazonada con repetidas alertas del Departamento de Seguridad Interior (DHS) sobre posibles ataques terroristas contra edificios, trenes, barcos, Disneylandia, aeropuertos y un sinnúmero de otros blancos que, por lo general, resultan ser falsas alarmas.
El temor, aunque sea infundado, queda en las mentes de muchos electores y tienden a votar en forma conservadora, prefiriendo lo viejo conocido antes que el cambio.
El otro factor de diferencia entre la opinión mundial y la de los electores estadounidenses es el de los temas internos, como la economía, los empleos, los servicios de salud, el seguro social, la inmigración, la educación y otros. Estos son los temas que han decidido a muchos a votar por Kerry.
Sin embargo, las opiniones de los electores de minorías en Estados Unidos tienden a parecerse más al sentimiento internacional sobre la contienda Bush – Kerry.
Un sondeo publicado la semana pasada, realizado sobre una muestra exclusiva de votantes hispanos, indicó que el 59% de los entrevistados piensa votar por Kerry y sólo el 30% por Bush. Cifras muy similares a las de la encuesta internacional que mencionaba antes. Además, el 62% de los latinos dijo que la guerra de Irak fue un error, en el sondeo realizado por Univisión, el diario Washington Post y el Instituto de Políticas Tomás Rivera
Estamos en una encrucijada y mañana vamos a escoger el camino a seguir.
Si elegimos a Bush, estaremos decidiéndonos por una guerra que puede seguir por décadas y extenderse a otros países, y por un presidente que ignora a la comunidad internacional (incluyendo a América Latina) y las necesidades de las minorías.
Si escogemos a Kerry, tenemos la esperanza de un gobierno más inclusivo y menos belicoso, que trabaje por la paz en colaboración con otros países, y que busque soluciones a las necesidades de nuestra comunidad latina, como la de dar un estatus legal a millones de trabajadores indocumentados que viven en el país.
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 1 de Noviembre de 2004
Los ojos del mundo estarán puestos mañana en las elecciones presidenciales de Estados Unidos porque ellas definirán no sólo el curso de este país en los próximos años sino el de un tramo importante en la historia de la humanidad entera.
Los que tenemos el privilegio de votar llevamos también sobre nuestros hombros la enorme responsabilidad de representar a los miles de millones de ciudadanos de otros países que no podrán hacerlo, pero cuyas vidas serán afectadas por el resultado de estos comicios.
Con nuestro voto podremos escoger entre la guerra y la paz, entre la división y la integración, entre la arrogancia de una superpotencia única beligerante y la esperanza de una cooperación internacional en la que todas las naciones estén invitadas a participar en las decisiones mundiales.
Se espera que mañana voten alrededor de 120 millones de ciudadanos estadounidenses, que decidirán el destino de los más de seis mil millones de habitantes de nuestro planeta. Esos electores están ahora profundamente divididos entre las opciones presentadas ante ellos por el presidente republicano George W. Bush y su rival demócrata, el senador John Kerry.
Cada voto será escrupulosamente contado porque tiene un valor extraordinario en momentos en que las encuestas indican una virtual igualdad de ambos candidatos en las preferencias de los electores. Cada persona que deje de votar, sea por desidia, por intimidación o por errores burocráticos, estará contribuyendo a la derrota del cambio que el mundo espera.
Una reciente encuesta internacional realizada por diez periódicos de otros tantos países indicó que el 57% de los entrevistados preferían a Kerry y sólo el 27% a Bush. Una abrumadora mayoría de ellos expresó su rechazo a la invasión de Irak y su creencia de que el mundo es menos seguro ahora debido a esa guerra.
La opinión de los electores estadounidenses es diferente. Las últimas encuestas de la semana pasada indicaban que las preferencias estaban divididas en alrededor de 47% por Kerry y 47% por Bush. Algunos sondeos daban ventaja de uno o dos puntos a un candidato sobre otro. Pero básicamente se trata de un empate estadístico. Respecto a la guerra, el 45% de los votantes piensa que la invasión a Irak fue un error y 43% cree que fue justificada. El apoyo a la invasión a Irak bajó dramáticamente después que se demostró que las razones dadas por Bush para ir a la guerra eran falsas.
¿A qué se deben estas diferencias entre la opinión mundial y la de los votantes estadounidenses? Es difícil saberlo con certeza, pero podemos encontrar algunas respuestas al examinar las condiciones en que se ha realizado la campaña presidencial en este país.
En primer lugar, los votantes aquí hemos estado bombardeados por una constante campaña de atemorizamiento que favorece a la campaña de Bush. Hace uno meses describí esta situación en un artículo sobre “las elecciones del miedo”. Bush ha logrado convencer a muchos que si Kerry es elegido presidente, habrá nuevos ataques terroristas contra Estados Unidos, similares a los del 9/11, y se ha autoproclamado el “presidente de la guerra”, el único capaz de ganar la lucha contra el terrorismo internacional.
Esta campaña del miedo de Bush está sazonada con repetidas alertas del Departamento de Seguridad Interior (DHS) sobre posibles ataques terroristas contra edificios, trenes, barcos, Disneylandia, aeropuertos y un sinnúmero de otros blancos que, por lo general, resultan ser falsas alarmas.
El temor, aunque sea infundado, queda en las mentes de muchos electores y tienden a votar en forma conservadora, prefiriendo lo viejo conocido antes que el cambio.
El otro factor de diferencia entre la opinión mundial y la de los electores estadounidenses es el de los temas internos, como la economía, los empleos, los servicios de salud, el seguro social, la inmigración, la educación y otros. Estos son los temas que han decidido a muchos a votar por Kerry.
Sin embargo, las opiniones de los electores de minorías en Estados Unidos tienden a parecerse más al sentimiento internacional sobre la contienda Bush – Kerry.
Un sondeo publicado la semana pasada, realizado sobre una muestra exclusiva de votantes hispanos, indicó que el 59% de los entrevistados piensa votar por Kerry y sólo el 30% por Bush. Cifras muy similares a las de la encuesta internacional que mencionaba antes. Además, el 62% de los latinos dijo que la guerra de Irak fue un error, en el sondeo realizado por Univisión, el diario Washington Post y el Instituto de Políticas Tomás Rivera
Estamos en una encrucijada y mañana vamos a escoger el camino a seguir.
Si elegimos a Bush, estaremos decidiéndonos por una guerra que puede seguir por décadas y extenderse a otros países, y por un presidente que ignora a la comunidad internacional (incluyendo a América Latina) y las necesidades de las minorías.
Si escogemos a Kerry, tenemos la esperanza de un gobierno más inclusivo y menos belicoso, que trabaje por la paz en colaboración con otros países, y que busque soluciones a las necesidades de nuestra comunidad latina, como la de dar un estatus legal a millones de trabajadores indocumentados que viven en el país.
17 octubre 2004
Campaña para enjuiciar a Pinochet
El ex dictador chileno Augusto Pinochet podría estar a punto de evadir, una vez más, un juicio en su contra por los crímenes que se cometieron durante su régimen, especialmente los relacionados con la llamada “Operación Cóndor”.
Se espera que este lunes los abogados querellantes pidan al juez Juan Guzmán Tapia que se inicie el juicio contra Pinochet por la tortura y muerte de 19 opositores a través de la Operación Cóndor.
Pero la defensa del ex dictador alega que los resultados de los exámenes médicos a que fue sometido Pinochet indican que no está en condiciones de ser sometido a juicio. Esto pone en peligro los reclamos de justicia de más de 3,000 familias de asesinados y desaparecidos durante la dictadura.
Se ha iniciado una campaña mundial para exigir el juicio contra Pinochet. Las personas interesadas en firmar la petición pueden hacerlo en esta dirección:
http://juicioapinochet.com/index2.html
El siguiente es el comunicado de los organizadores de la campaña:
Estimados compañeros y amigos:Hemos iniciado una campaña internacional con el fin de conseguir que el juez Juan Guzmán Tapia, una vez ya desaforado Pinochet por la Corte Suprema, someta a juicio al dictador chileno. Producto de las conversaciones mantenidas con compañeros de la Agrupación de Detenidos Desparecidos de Chile y algunos de los abogados que llevan esta causa, nos hemos planteado los siguientes objetivos:
1º.-Lanzar una campaña internacional para que hombres, mujeres y entidades de todo el mundo manifiesten su adhesión a la demanda por un juicio contra Pinochet en relación con la Operación Cóndor, la cual sea una señal clara de que la opinión publica internacional esta atenta y vigilante de las acciones de justicia o impunidad que se llevan a cabo en Chile por la trascendencia que puedan tener para la defensa de los derechos humanos en todos los lugares del mundo especialmente en Palestina, Irak, Afganistán, Chechenia, etc…
2º.-Ayudar a financiar los costos que el proceso judicial implicará, a través de múltiples iniciativas, para las cuales pedimos vuestras aportaciones de ideas y formas para conseguir tales fines, como pago de procuradores, hacer seguimiento de las múltiples causas, peritos, documentación, etc.
3º.-Conseguir los medios económicos suficientes para publicar en Chile el manifiesto que ahora adjuntamos llamado: Demos una oportunidad a la justicia. Juicio a Pinochet ahora. La que se pretende publicar en fecha lo más próxima al pronunciamiento del Juez Guzmán.
Demos una oportunidad a la Justicia Juicio a Pinochet ahora.
El 26 de agosto del 2004 la Excma. Corte Suprema de Chile resolvió por mayoría, ratificar la resolución de la Corte de Apelaciones, en orden a desaforar al ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, inculpado en la causa denominada Operación Cóndor, que tuvo por objeto la coordinación de los servicios secretos de las dictaduras latinoamericanas en los años setenta y ochenta, orientada a reprimir y asesinar a los opositores políticos de las dictaduras, dejando un saldo fatal de desaparecidos, muertos, torturados, trafico de niños y hogares destruidos.
Los abajo firmantes hombres y mujeres de diferentes actividades y profesiones, manifestamos nuestra satisfacción por esta resolución que permite al Juez D. Juan Guzmán Tapia, someter a proceso al ex dictador chileno por su responsabilidad en los crímenes de la Operación Cóndor.
A nuestro entender, estamos ante una ocasión única para darle una oportunidad a la justicia, puesto que vemos con tristeza y preocupación como los derechos humanos siguen siendo impunemente transgredidos en diferentes lugares del mundo. No es posible aceptar que las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas en Latinoamérica y hoy, extendida a diversos países, no tengan una respuesta clara y contundente de parte de aquellos que tienen la responsabilidad y la obligación de perseguir y juzgar tan abominables crímenes contra la humanidad.
Por ello demandamos a los líderes políticos y a los Tribunales de Justicia -responsables de velar porque la ley se cumpla- una mayor implicancia y compromiso en el juzgamiento de los inculpados en los hechos que se denuncian.
Nuevamente los ojos y las esperanzas de millones de seres humanos están puestos en Chile porque, una vez más, se abre la posibilidad cierta de dar una oportunidad a la Justicia para que obre en consecuencia y siente un precedente internacional del cual tomen nota aquellos que constantemente transgreden los derechos fundamentales de las personas y también de aquellos que sientan la tentación de hacerlo.
Hay momentos en la historia de la humanidad, en que darle una oportunidad a la justicia es posible y necesario para dar esperanza a las victimas de tanta barbarie y horror, que han cometido y cometen Estados, agentes y particulares bajo el resguardo de la más absoluta impunidad.
Demandamos a todas las instancias del Poder Judicial chileno a pronunciarse claramente y sujetos al más estricto sentido del Derecho en favor del sometimiento a juicio del General Augusto Pinochet, que en reiteradas ocasiones y frente a Tribunales de diferentes naciones, ha sido inculpado como el principal responsable de los crímenes de lesa humanidad cometidos bajo su mando y responsabilidad, cuando ejerció como dictador de su propio país.
Darle una oportunidad a la justicia es un deber con la democracia, el derecho a la vida y la integridad de todos los seres humanos.
El ex dictador chileno Augusto Pinochet podría estar a punto de evadir, una vez más, un juicio en su contra por los crímenes que se cometieron durante su régimen, especialmente los relacionados con la llamada “Operación Cóndor”.
Se espera que este lunes los abogados querellantes pidan al juez Juan Guzmán Tapia que se inicie el juicio contra Pinochet por la tortura y muerte de 19 opositores a través de la Operación Cóndor.
Pero la defensa del ex dictador alega que los resultados de los exámenes médicos a que fue sometido Pinochet indican que no está en condiciones de ser sometido a juicio. Esto pone en peligro los reclamos de justicia de más de 3,000 familias de asesinados y desaparecidos durante la dictadura.
Se ha iniciado una campaña mundial para exigir el juicio contra Pinochet. Las personas interesadas en firmar la petición pueden hacerlo en esta dirección:
http://juicioapinochet.com/index2.html
El siguiente es el comunicado de los organizadores de la campaña:
Estimados compañeros y amigos:Hemos iniciado una campaña internacional con el fin de conseguir que el juez Juan Guzmán Tapia, una vez ya desaforado Pinochet por la Corte Suprema, someta a juicio al dictador chileno. Producto de las conversaciones mantenidas con compañeros de la Agrupación de Detenidos Desparecidos de Chile y algunos de los abogados que llevan esta causa, nos hemos planteado los siguientes objetivos:
1º.-Lanzar una campaña internacional para que hombres, mujeres y entidades de todo el mundo manifiesten su adhesión a la demanda por un juicio contra Pinochet en relación con la Operación Cóndor, la cual sea una señal clara de que la opinión publica internacional esta atenta y vigilante de las acciones de justicia o impunidad que se llevan a cabo en Chile por la trascendencia que puedan tener para la defensa de los derechos humanos en todos los lugares del mundo especialmente en Palestina, Irak, Afganistán, Chechenia, etc…
2º.-Ayudar a financiar los costos que el proceso judicial implicará, a través de múltiples iniciativas, para las cuales pedimos vuestras aportaciones de ideas y formas para conseguir tales fines, como pago de procuradores, hacer seguimiento de las múltiples causas, peritos, documentación, etc.
3º.-Conseguir los medios económicos suficientes para publicar en Chile el manifiesto que ahora adjuntamos llamado: Demos una oportunidad a la justicia. Juicio a Pinochet ahora. La que se pretende publicar en fecha lo más próxima al pronunciamiento del Juez Guzmán.
Demos una oportunidad a la Justicia Juicio a Pinochet ahora.
El 26 de agosto del 2004 la Excma. Corte Suprema de Chile resolvió por mayoría, ratificar la resolución de la Corte de Apelaciones, en orden a desaforar al ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, inculpado en la causa denominada Operación Cóndor, que tuvo por objeto la coordinación de los servicios secretos de las dictaduras latinoamericanas en los años setenta y ochenta, orientada a reprimir y asesinar a los opositores políticos de las dictaduras, dejando un saldo fatal de desaparecidos, muertos, torturados, trafico de niños y hogares destruidos.
Los abajo firmantes hombres y mujeres de diferentes actividades y profesiones, manifestamos nuestra satisfacción por esta resolución que permite al Juez D. Juan Guzmán Tapia, someter a proceso al ex dictador chileno por su responsabilidad en los crímenes de la Operación Cóndor.
A nuestro entender, estamos ante una ocasión única para darle una oportunidad a la justicia, puesto que vemos con tristeza y preocupación como los derechos humanos siguen siendo impunemente transgredidos en diferentes lugares del mundo. No es posible aceptar que las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas en Latinoamérica y hoy, extendida a diversos países, no tengan una respuesta clara y contundente de parte de aquellos que tienen la responsabilidad y la obligación de perseguir y juzgar tan abominables crímenes contra la humanidad.
Por ello demandamos a los líderes políticos y a los Tribunales de Justicia -responsables de velar porque la ley se cumpla- una mayor implicancia y compromiso en el juzgamiento de los inculpados en los hechos que se denuncian.
Nuevamente los ojos y las esperanzas de millones de seres humanos están puestos en Chile porque, una vez más, se abre la posibilidad cierta de dar una oportunidad a la Justicia para que obre en consecuencia y siente un precedente internacional del cual tomen nota aquellos que constantemente transgreden los derechos fundamentales de las personas y también de aquellos que sientan la tentación de hacerlo.
Hay momentos en la historia de la humanidad, en que darle una oportunidad a la justicia es posible y necesario para dar esperanza a las victimas de tanta barbarie y horror, que han cometido y cometen Estados, agentes y particulares bajo el resguardo de la más absoluta impunidad.
Demandamos a todas las instancias del Poder Judicial chileno a pronunciarse claramente y sujetos al más estricto sentido del Derecho en favor del sometimiento a juicio del General Augusto Pinochet, que en reiteradas ocasiones y frente a Tribunales de diferentes naciones, ha sido inculpado como el principal responsable de los crímenes de lesa humanidad cometidos bajo su mando y responsabilidad, cuando ejerció como dictador de su propio país.
Darle una oportunidad a la justicia es un deber con la democracia, el derecho a la vida y la integridad de todos los seres humanos.
06 octubre 2004
¿Es posible deportar a 9 millones de indocumentados?
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 4 de Octubre del 2004
Los sectores antiinmigrantes de Estados Unidos se encuentran frente a un dilema de enorme magnitud. Por una parte, quisieran deportar a todos los indocumentados que hay en el país pero, por otra, saben que eso crearía un caos económico y social de inimaginables consecuencias.
¿Es posible deportar a 9 millones –o más- de inmigrantes que se estima viven aquí? La respuesta obvia es no.
Ni siquiera las grandes deportaciones masivas de mexicanos y méxicoamericanos que se realizaron durante la época de la Gran Depresión, en la década que comenzó en 1930, pueden compararse con lo que sería la aplicación de una medida similar hoy en día.
Primero, están los costos del proceso. Localizar a esa cantidad de inmigrantes indocumentados y enviarlos de regreso a sus respectivos países de origen podría significar fácilmente un gasto de más de 5,000 millones de dólares. Una cifra que ningún gobierno estaría dispuesto a invertir en una aventura de esta naturaleza.
No hay personal ni centros de detención ni medios de transporte suficientes como para procesar y expulsar del país a 9 millones de inmigrantes. Aún cuando esa tarea se programara para ser realizada a lo largo de varios años.
Los agentes de inmigración tendrían que recurrir a la ayuda de todas las fuerzas policiales del país, lo que obligaría a cambiar leyes y ordenanzas locales que prohíben actualmente esa colaboración.
En segundo lugar, se crearía un clima de persecución y pánico generalizado sólo comparable a las cacerías de judíos en Alemania, Polonia y Austria durante la época de Hitler. Millones de familias vivirían en las sombras de la clandestinidad, muchas ciudades –como Los Ángeles- quedarían virtualmente paralizadas y veríamos dramáticos casos de delaciones, hogares divididos, confiscaciones y robos de propiedades de los expulsados y otros trágicos eventos.
Este tipo de persecución masiva de inmigrantes no pasaría desapercibido por los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, incluyendo las Naciones Unidas, que pedirían un alto inmediato de esas acciones y propondrían sanciones –por lo menos morales- para Estados Unidos. La ya bastante deteriorada imagen de este país en el exterior, debido a la guerra en Irak, sufriría todavía más.
En tercer lugar, la ausencia de los trabajadores inmigrantes provocaría un desastre económico. No hay 9 millones de ciudadanos o residentes legales dispuestos a ocupar los empleos de salarios de hambre que dejarían los indocumentados.
La industria manufacturera, los servicios y la agricultura serían los más afectados. La ropa, la comida, los hoteles, restaurantes y el transporte público subirían a niveles inalcanzables para el ciudadano promedio. Miles de fábricas y empresas cerrarían sus puertas. La mayor parte de los bienes de consumo tendrían que ser importados a precios mucho mayores, lo que afectaría el estilo de vida de todos los estadounidenses.
El gobierno recibiría menos ingresos por la ausencia de los impuestos que ahora pagan los indocumentados. Las tiendas verían sus ventas drásticamente reducidas, especialmente en el sur y centro de California, y en estados como Texas, Florida, Nueva York, Illinois, New Jersey. La consecuencia inmediata de quitar a 9 millones de consumidores y contribuyentes del mercado sería una grave recesión económica para el país.
Este sombrío panorama no es comprendido, lamentablemente, por los grupos antiinmigrantes que siguen luchando por deportar a los indocumentados en lugar de buscar maneras de integrarlos legalmente a la sociedad productiva de Estados Unidos.
Por el contrario, están tomando acciones que pueden resultar en una verdadera catástrofe social.
En varios estados de la Unión se han aprobado leyes que niegan derechos básicos a los trabajadores inmigrantes y que los “marcan” con un sello burocrático distintivo para hacerlos fácilmente identificables para las autoridades y allanar el camino para su arresto y deportación. Un ejemplo de esto son los permisos “especiales” de manejar que se dan a los indocumentados en Tennessee y que el gobernador Arnold Schwarzenegger quiere implantar en California.
También están medidas del gobierno federal, como la de exigir a los hospitales que reciben subsidios del estado que identifiquen y reporten a los pacientes indocumentados. Médicos y enfermeros se convierten, bajo esta directiva federal, en agentes de inmigración. Una iniciativa similar, pero más amplia, la Proposición 200 en Arizona, será sometida a los electores el 2 de noviembre.
Por otra parte, una enmienda a la ley de Seguridad Interior que se discute en el Congreso en estos días obligaría a las agencias policiales locales a colaborar con los funcionarios de inmigración para identificar y entregar a los indocumentados.
Estos son sólo algunas de las ominosas señales que nos advierten que estamos en el camino hacia un estado policial y de intolerancia. Un camino que va en la dirección opuesta a la de la integración y armonía social.
jaime.olivares@gmail.com
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 4 de Octubre del 2004
Los sectores antiinmigrantes de Estados Unidos se encuentran frente a un dilema de enorme magnitud. Por una parte, quisieran deportar a todos los indocumentados que hay en el país pero, por otra, saben que eso crearía un caos económico y social de inimaginables consecuencias.
¿Es posible deportar a 9 millones –o más- de inmigrantes que se estima viven aquí? La respuesta obvia es no.
Ni siquiera las grandes deportaciones masivas de mexicanos y méxicoamericanos que se realizaron durante la época de la Gran Depresión, en la década que comenzó en 1930, pueden compararse con lo que sería la aplicación de una medida similar hoy en día.
Primero, están los costos del proceso. Localizar a esa cantidad de inmigrantes indocumentados y enviarlos de regreso a sus respectivos países de origen podría significar fácilmente un gasto de más de 5,000 millones de dólares. Una cifra que ningún gobierno estaría dispuesto a invertir en una aventura de esta naturaleza.
No hay personal ni centros de detención ni medios de transporte suficientes como para procesar y expulsar del país a 9 millones de inmigrantes. Aún cuando esa tarea se programara para ser realizada a lo largo de varios años.
Los agentes de inmigración tendrían que recurrir a la ayuda de todas las fuerzas policiales del país, lo que obligaría a cambiar leyes y ordenanzas locales que prohíben actualmente esa colaboración.
En segundo lugar, se crearía un clima de persecución y pánico generalizado sólo comparable a las cacerías de judíos en Alemania, Polonia y Austria durante la época de Hitler. Millones de familias vivirían en las sombras de la clandestinidad, muchas ciudades –como Los Ángeles- quedarían virtualmente paralizadas y veríamos dramáticos casos de delaciones, hogares divididos, confiscaciones y robos de propiedades de los expulsados y otros trágicos eventos.
Este tipo de persecución masiva de inmigrantes no pasaría desapercibido por los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, incluyendo las Naciones Unidas, que pedirían un alto inmediato de esas acciones y propondrían sanciones –por lo menos morales- para Estados Unidos. La ya bastante deteriorada imagen de este país en el exterior, debido a la guerra en Irak, sufriría todavía más.
En tercer lugar, la ausencia de los trabajadores inmigrantes provocaría un desastre económico. No hay 9 millones de ciudadanos o residentes legales dispuestos a ocupar los empleos de salarios de hambre que dejarían los indocumentados.
La industria manufacturera, los servicios y la agricultura serían los más afectados. La ropa, la comida, los hoteles, restaurantes y el transporte público subirían a niveles inalcanzables para el ciudadano promedio. Miles de fábricas y empresas cerrarían sus puertas. La mayor parte de los bienes de consumo tendrían que ser importados a precios mucho mayores, lo que afectaría el estilo de vida de todos los estadounidenses.
El gobierno recibiría menos ingresos por la ausencia de los impuestos que ahora pagan los indocumentados. Las tiendas verían sus ventas drásticamente reducidas, especialmente en el sur y centro de California, y en estados como Texas, Florida, Nueva York, Illinois, New Jersey. La consecuencia inmediata de quitar a 9 millones de consumidores y contribuyentes del mercado sería una grave recesión económica para el país.
Este sombrío panorama no es comprendido, lamentablemente, por los grupos antiinmigrantes que siguen luchando por deportar a los indocumentados en lugar de buscar maneras de integrarlos legalmente a la sociedad productiva de Estados Unidos.
Por el contrario, están tomando acciones que pueden resultar en una verdadera catástrofe social.
En varios estados de la Unión se han aprobado leyes que niegan derechos básicos a los trabajadores inmigrantes y que los “marcan” con un sello burocrático distintivo para hacerlos fácilmente identificables para las autoridades y allanar el camino para su arresto y deportación. Un ejemplo de esto son los permisos “especiales” de manejar que se dan a los indocumentados en Tennessee y que el gobernador Arnold Schwarzenegger quiere implantar en California.
También están medidas del gobierno federal, como la de exigir a los hospitales que reciben subsidios del estado que identifiquen y reporten a los pacientes indocumentados. Médicos y enfermeros se convierten, bajo esta directiva federal, en agentes de inmigración. Una iniciativa similar, pero más amplia, la Proposición 200 en Arizona, será sometida a los electores el 2 de noviembre.
Por otra parte, una enmienda a la ley de Seguridad Interior que se discute en el Congreso en estos días obligaría a las agencias policiales locales a colaborar con los funcionarios de inmigración para identificar y entregar a los indocumentados.
Estos son sólo algunas de las ominosas señales que nos advierten que estamos en el camino hacia un estado policial y de intolerancia. Un camino que va en la dirección opuesta a la de la integración y armonía social.
jaime.olivares@gmail.com
13 septiembre 2004
La tragedia del padre Amaro
Jaime E. Olivares
La Opinión, 13 de septiembre de 2004
A mediados de agosto, un sacerdote chileno se lanzó al vacío desde el sexto piso de un edificio en Santiago, instantes después que una estudiante —que se cree era su novia— hiciera lo mismo. La muerte del religioso renovó en ese país sudamericano el debate sobre el celibato de los sacerdotes y, en general, sobre la doctrina de la Iglesia Católica acerca de las relaciones entre un hombre y una mujer.
En Chile, al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, entre el 70% y 90% de los habitantes se declara católico, aunque hay una enorme disociación entre esa fe declarada y la posición que tienen los fieles ante temas como el amor, el sexo y el matrimonio.
Muchos de los que nacimos y nos criamos en América Latina en más de una ocasión conocimos o supimos de excelentes y dedicados sacerdotes que tenían mujeres e hijos, especialmente en las áreas rurales. No pocos hemos oído hablar de los “sobrinos del cura”, un eufemismo muy común y socialmente aceptable para referirse a la progenie de los sacerdotes.
Sabíamos que “vivían en pecado”, de acuerdo a la doctrina de la Iglesia, pero a pocos de nosotros nos importaba, y no por eso eran ellos menos respetados o queridos.
Una reveladora encuesta realizada en Brasil, en abril de este año y entre más de 1,800 sacerdotes, indicó que el 41% de ellos dijo haber tenido relaciones sexuales con mujeres después de su ordenamiento. El sondeo, encargado por la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, señaló también que otro 41% consideraba que el celibato debía ser optativo y no obligatorio.
En Estados Unidos, un grupo de más de 160 sacerdotes católicos de Wisconsin envió el año pasado una carta a la Conferencia Nacional de Obispos de este país, en la que los firmantes expresan su apoyo a una iniciativa para hacer del celibato una opción voluntaria. Este grupo es sólo una pequeña fracción de los 44,500 sacerdotes que hay en el país, pero representa una importante tendencia dentro de los clérigos estadounidenses y refleja un creciente movimiento en la Iglesia a nivel mundial.
También hay grupos laicos en varios países que piden la anulación del celibato obligatorio para los sacerdotes y una gran proporción de los católicos en todo el mundo piensa que deberían tener la opción de casarse.
El celibato no es un dogma ni una revelación en la doctrina de la Iglesia Católica, como lo aclaró el Concilio Vaticano II, sino una antigua tradición y una regla impuesta a los clérigos. Pero el Papa y otras autoridades eclesiásticas insisten en mantener esa disciplina como una forma de asegurar que los sacerdotes estén “completamente entregados a Dios y a su rebaño”. Afirman que el matrimonio los distraería de sus funciones sacerdotales y su entrega no sería total.
Muchos creen que el celibato es una de las causas de la crisis de escasez de sacerdotes en el mundo. Hay más de 1,000 millones de católicos, pero menos de medio millón de sacerdotes.
En Estados Unidos, la cantidad de sacerdotes disminuyó de 58,632 en 1965 a 44,212 en 2003. Muchas parroquias han cerrado o reducido sus servicios. El número de católicos, sin embargo, ha aumentado en más de un 30% en ese período y actualmente se estima que hay más de 67 millones en todo el país, superando lejos a cualquier otra denominación religiosa individual en la nación.
El tema del celibato no es el único que tiende a disociar la doctrina de la Iglesia de la realidad de sus fieles. Numerosas encuestas han mostrado que la mayoría de los católicos usan o han usado anticonceptivos artificiales (píldoras, condones), están a favor de las relaciones sexuales prematrimoniales, piensan que el aborto es legítimo bajo ciertas circunstancias y creen firmemente en el derecho de las parejas a divorciarse y volver a casarse. Todas estas son prácticas que la Iglesia oficial no acepta, pese a que reconoce que se dan frecuentemente entre sus fieles.
Hace falta un nuevo aggiornamento de la Iglesia Católica, enfocado esta vez en una doctrina sobre el sexo y las relaciones de las parejas que sea más acorde con la realidad que vivimos y con la evolución de la sociedad. El no hacerlo podría causar una grieta irreparable en ese edificio que se ha construido durante más de dos mil años de historia o una escisión de consecuencias imprevisibles.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
Jaime E. Olivares
La Opinión, 13 de septiembre de 2004
A mediados de agosto, un sacerdote chileno se lanzó al vacío desde el sexto piso de un edificio en Santiago, instantes después que una estudiante —que se cree era su novia— hiciera lo mismo. La muerte del religioso renovó en ese país sudamericano el debate sobre el celibato de los sacerdotes y, en general, sobre la doctrina de la Iglesia Católica acerca de las relaciones entre un hombre y una mujer.
En Chile, al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, entre el 70% y 90% de los habitantes se declara católico, aunque hay una enorme disociación entre esa fe declarada y la posición que tienen los fieles ante temas como el amor, el sexo y el matrimonio.
Muchos de los que nacimos y nos criamos en América Latina en más de una ocasión conocimos o supimos de excelentes y dedicados sacerdotes que tenían mujeres e hijos, especialmente en las áreas rurales. No pocos hemos oído hablar de los “sobrinos del cura”, un eufemismo muy común y socialmente aceptable para referirse a la progenie de los sacerdotes.
Sabíamos que “vivían en pecado”, de acuerdo a la doctrina de la Iglesia, pero a pocos de nosotros nos importaba, y no por eso eran ellos menos respetados o queridos.
Una reveladora encuesta realizada en Brasil, en abril de este año y entre más de 1,800 sacerdotes, indicó que el 41% de ellos dijo haber tenido relaciones sexuales con mujeres después de su ordenamiento. El sondeo, encargado por la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, señaló también que otro 41% consideraba que el celibato debía ser optativo y no obligatorio.
En Estados Unidos, un grupo de más de 160 sacerdotes católicos de Wisconsin envió el año pasado una carta a la Conferencia Nacional de Obispos de este país, en la que los firmantes expresan su apoyo a una iniciativa para hacer del celibato una opción voluntaria. Este grupo es sólo una pequeña fracción de los 44,500 sacerdotes que hay en el país, pero representa una importante tendencia dentro de los clérigos estadounidenses y refleja un creciente movimiento en la Iglesia a nivel mundial.
También hay grupos laicos en varios países que piden la anulación del celibato obligatorio para los sacerdotes y una gran proporción de los católicos en todo el mundo piensa que deberían tener la opción de casarse.
El celibato no es un dogma ni una revelación en la doctrina de la Iglesia Católica, como lo aclaró el Concilio Vaticano II, sino una antigua tradición y una regla impuesta a los clérigos. Pero el Papa y otras autoridades eclesiásticas insisten en mantener esa disciplina como una forma de asegurar que los sacerdotes estén “completamente entregados a Dios y a su rebaño”. Afirman que el matrimonio los distraería de sus funciones sacerdotales y su entrega no sería total.
Muchos creen que el celibato es una de las causas de la crisis de escasez de sacerdotes en el mundo. Hay más de 1,000 millones de católicos, pero menos de medio millón de sacerdotes.
En Estados Unidos, la cantidad de sacerdotes disminuyó de 58,632 en 1965 a 44,212 en 2003. Muchas parroquias han cerrado o reducido sus servicios. El número de católicos, sin embargo, ha aumentado en más de un 30% en ese período y actualmente se estima que hay más de 67 millones en todo el país, superando lejos a cualquier otra denominación religiosa individual en la nación.
El tema del celibato no es el único que tiende a disociar la doctrina de la Iglesia de la realidad de sus fieles. Numerosas encuestas han mostrado que la mayoría de los católicos usan o han usado anticonceptivos artificiales (píldoras, condones), están a favor de las relaciones sexuales prematrimoniales, piensan que el aborto es legítimo bajo ciertas circunstancias y creen firmemente en el derecho de las parejas a divorciarse y volver a casarse. Todas estas son prácticas que la Iglesia oficial no acepta, pese a que reconoce que se dan frecuentemente entre sus fieles.
Hace falta un nuevo aggiornamento de la Iglesia Católica, enfocado esta vez en una doctrina sobre el sexo y las relaciones de las parejas que sea más acorde con la realidad que vivimos y con la evolución de la sociedad. El no hacerlo podría causar una grieta irreparable en ese edificio que se ha construido durante más de dos mil años de historia o una escisión de consecuencias imprevisibles.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
12 septiembre 2004
¿Tres millones de indocumentados en un año?
Cerca de tres millones de inmigrantes indocumentados entrarán ilegalmente este año a Estados Unidos, afirma un reporte de la revista Time que será publicado el lunes.
El reportaje se basa en una investigación realizada por los periodistas Donald Barlett y James Steele, ampliamente reconocidos en los medios por haber obtenido el premio Pulitzer.
Los autores afirman que cada día entran más de 4,000 indocumentados al país sólo en el sector de la frontera del estado de Arizona.
Las cifras son mucho más altas que los estimados oficiales y que la cantidad proyectada de arrestos de la Patrulla Fronteriza.
El más reciente cálculo de las autoridades de inmigración indica que viven en Estados Unidos alrededor de 9 millones de indocumentados. El reportaje de la revista Time dice que la cantidad de inmigrantes sin papeles en el país se eleva a unos 15 millones.
El artículo de la revista Time con seguridad reavivará la controversia nacional sobre inmigración y obligará a los candidatos presidenciales a ser más explícitos -y cuidadosos- acerca de sus respectivos programas migratorios, un tema que hasta ahora no ha tenido mucha relevancia en la campaña.
El presidente Bush prometió a comienzos de año que implementaría un plan de legalidad limitada para los trabajadores extranjeros que viven aquí y que son necesarios para la industria nacional. Pero no ha presentado ningún proyecto de ley al Congreso sobre esta materia ni se espera que lo haga antes del término de la actividad legislativa de este año.
El candidato presidencial demócrata. John Kerry, ha dicho que firmaría de inmediato dos leyes migratorias, en caso de ganar la elección, una dirigida a legalizar la situación migratoria de estudiantes indocumentados que tienen éxito en sus escuelas y colegios (Dream Act), y la otra destinada a dar estatus legal a cientos de miles de trabajadores agrícolas sin papeles (AgJobs). Kerry, además, ofreció una reforma general de las leyes de inmigración dentro de los cien primeros días de su mandato.
El reportaje de la revista Time también causará un impacto en la campaña contra la Proposición 200, en Arizona, una medida que busca privar a los inmigrantes indocumentados de cualquier beneficio del gobierno y que obliga a los funcionarios públicos a denunciarlos a las autoridades migratorias.
Una encuesta realizada en julio indica que el 64% de los votantes de Arizona entrevistados apoyan la Proposición 200. Otro sondeo publicado por el diario Arizona Republic, pero basado en una muestra menor, afirma que el 91% de los consultados apoya la iniciativa.
Posted by Jaime E. Olivares
Cerca de tres millones de inmigrantes indocumentados entrarán ilegalmente este año a Estados Unidos, afirma un reporte de la revista Time que será publicado el lunes.
El reportaje se basa en una investigación realizada por los periodistas Donald Barlett y James Steele, ampliamente reconocidos en los medios por haber obtenido el premio Pulitzer.
Los autores afirman que cada día entran más de 4,000 indocumentados al país sólo en el sector de la frontera del estado de Arizona.
Las cifras son mucho más altas que los estimados oficiales y que la cantidad proyectada de arrestos de la Patrulla Fronteriza.
El más reciente cálculo de las autoridades de inmigración indica que viven en Estados Unidos alrededor de 9 millones de indocumentados. El reportaje de la revista Time dice que la cantidad de inmigrantes sin papeles en el país se eleva a unos 15 millones.
El artículo de la revista Time con seguridad reavivará la controversia nacional sobre inmigración y obligará a los candidatos presidenciales a ser más explícitos -y cuidadosos- acerca de sus respectivos programas migratorios, un tema que hasta ahora no ha tenido mucha relevancia en la campaña.
El presidente Bush prometió a comienzos de año que implementaría un plan de legalidad limitada para los trabajadores extranjeros que viven aquí y que son necesarios para la industria nacional. Pero no ha presentado ningún proyecto de ley al Congreso sobre esta materia ni se espera que lo haga antes del término de la actividad legislativa de este año.
El candidato presidencial demócrata. John Kerry, ha dicho que firmaría de inmediato dos leyes migratorias, en caso de ganar la elección, una dirigida a legalizar la situación migratoria de estudiantes indocumentados que tienen éxito en sus escuelas y colegios (Dream Act), y la otra destinada a dar estatus legal a cientos de miles de trabajadores agrícolas sin papeles (AgJobs). Kerry, además, ofreció una reforma general de las leyes de inmigración dentro de los cien primeros días de su mandato.
El reportaje de la revista Time también causará un impacto en la campaña contra la Proposición 200, en Arizona, una medida que busca privar a los inmigrantes indocumentados de cualquier beneficio del gobierno y que obliga a los funcionarios públicos a denunciarlos a las autoridades migratorias.
Una encuesta realizada en julio indica que el 64% de los votantes de Arizona entrevistados apoyan la Proposición 200. Otro sondeo publicado por el diario Arizona Republic, pero basado en una muestra menor, afirma que el 91% de los consultados apoya la iniciativa.
Posted by Jaime E. Olivares
11 septiembre 2004
El Otro 11 de Septiembre
Más de 5 mil personas marcharon hoy por el centro de Santiago de Chile para rendir homenaje a las víctimas del golpe de estado, encabezado por Augusto Pinochet, que hace 31 años derrocó al presidente Salvador Allende y rompió la larga tradición democrática chilena.
El 11 de septiembre de 1973, los militares comandados por Pinochet bombardearon el palacio de gobierno, La Moneda, y se apoderaron de las principales bases militares, navales y aéreas del país iniciando una de las peores dictaduras de América Latina, que se prolongó por 17 años.
La sangrienta represión que siguió al golpe dejó un saldo de 2,095 muertos y 1,102 “detenidos desaparecidos”, de acuerdo a las conservadoras cifras publicadas por la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Chile. Varios miles más fueron torturados y apresados durante el régimen de Pinochet.
El presidente Allende prefirió quitarse la vida en La Moneda antes que rendirse a los militares golpistas. El laureado poeta Pablo Neruda falleció pocos días después del golpe al empeorar su ya delicado estado de salud, tras enterarse del derrumbe de la democracia en su país y el pisoteo de los derechos humanos por los cuales siempre había luchado.
La represión, persecución y los crímenes de la dictadura de Pinochet no se limitaron al territorio nacional sino se extendieron también a otros países, como Argentina, Uruguay, Brasil, Estados Unidos y Italia.
El 30 de septiembre de 1974, el ex general y ex comandante en jefe del ejército chileno, Carlos Prats, fue asesinado en Buenos Aires, donde vivía exiliado con su familia. Una bomba colocada bajo su automóvil terminó con su vida y la de su esposa Sofía. La siniestra policía secreta de Pinochet, conocida como la DINA, estuvo involucrada en ese atentado terrorista en la capital argentina.
El 6 de octubre de 1975, Bernardo Leighton, un ex vicepresidente de Chile durante el gobierno demócrata cristiano de Eduardo Frei y acérrimo opositor de los golpistas, fue víctima de un intento de asesinato en Roma, Italia, donde vivía exiliado. Él y su esposa Anita resultaron gravemente heridos y quedaron paralizados por los impactos de balazos disparados por desconocidos. Más adelante se descubrió también la vinculación de la DINA en ese atentado e incluso se identificó al agente Michael Townley como uno de los autores.
Townley estuvo también involucrado en otro atentado internacional contra figuras políticas chilenas en el exilio, como fue el perpetrado en Washington, DC, el 21 de septiembre de 1976. En esa fecha, el ex canciller chileno y ex embajador del gobierno de Allende en Estados Unidos, Orlando Letelier, murió junto a su secretaria Ronnie Moffit, al estallar una bomba puesta bajo su auto.
Estos atentados son sólo tres de los más destacados cometidos en el exterior durante la dictadura de Pinochet. Bajo las órdenes del dictador, la DINA creó una organización represiva internacional con la cooperación de militares y servicios de inteligencia de otros regímenes dictatoriales sudamericanos, que se llamó Operación Cóndor”.
En la Operación Cóndor estuvieron involucrados, además de Chile, funcionarios gubernamentales y militares de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. De acuerdo a documentos desclasificados el año pasado por el gobierno norteamericano, los responsables de la política exterior de Estados Unidos sabían de la operación y no hicieron nada para detenerla.
Han pasado 31 años del golpe militar de Pinochet, pero el ex dictador jamás ha sido condenado por sus crímenes, pese a las numerosas evidencias que existen de su directa participación en ellos.
En octubre de 1998, Pinochet fue detenido en Londres, Inglaterra, a petición del juez español Baltasar Garzón, quien investigaba varios crímenes cometidos contra ciudadanos españoles durante las dictaduras sudamericanas en las décadas de los 70 y 80. Pinochet estuvo bajo arresto domiciliario, primero en una clínica y luego en una casa alquilada en un suburbio de Londres, durante casi año y medio antes de ser liberado por razones humanitarias.
En Chile se han intentado varias acciones judiciales en contra del ex dictador, pero hasta ahora no se ha logrado ninguna condena definitiva. Las familias de varios de los asesinados o desaparecidos durante la dictadura han interpuesto numerosas demandas en su contra y algunas han avanzado al grado de lograr la suspensión de la inmunidad que tiene Pinochet en su calidad de senador “vitalicio” de Chile.
Un nuevo escándalo ha involucrado al ya anciano ex dictador en los últimos meses. Una investigación estadounidense sobre las fuentes de financiamiento de los terroristas descubrió que Pinochet tenía cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington. Un informe interno de esa institución bancaria, realizado en 1998, indicaba que el patrimonio de Pinochet estaba valuado entre 50 y 100 millones de dólares, y que sus ingresos anuales ascendían a entre 100,000 y 150,000 dólares anuales.
El Servicio de Impuestos Internos de Chile está ahora investigando los bienes y cuentas de Pinochet y un juez levantó una causa en contra del ex dictador por supuesto enriquecimiento ilícito. Todos se preguntan cómo un general de ejército puede tener una fortuna de tal magnitud.
La historia de los grandes criminales muestra que algunos de ellos fueron enviados a la cárcel no por sus crímenes sino por violaciones a la ley en materias financieras. Es el caso de Al Capone, el famoso gangster acusado de innumerables asesinatos y asaltos, que finalmente fue encarcelado por fraude al fisco al no pagar sus impuestos.
¿Terminará éste siendo el caso de Pinochet?
Posted by Jaime E. Olivares
Más de 5 mil personas marcharon hoy por el centro de Santiago de Chile para rendir homenaje a las víctimas del golpe de estado, encabezado por Augusto Pinochet, que hace 31 años derrocó al presidente Salvador Allende y rompió la larga tradición democrática chilena.
El 11 de septiembre de 1973, los militares comandados por Pinochet bombardearon el palacio de gobierno, La Moneda, y se apoderaron de las principales bases militares, navales y aéreas del país iniciando una de las peores dictaduras de América Latina, que se prolongó por 17 años.
La sangrienta represión que siguió al golpe dejó un saldo de 2,095 muertos y 1,102 “detenidos desaparecidos”, de acuerdo a las conservadoras cifras publicadas por la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Chile. Varios miles más fueron torturados y apresados durante el régimen de Pinochet.
El presidente Allende prefirió quitarse la vida en La Moneda antes que rendirse a los militares golpistas. El laureado poeta Pablo Neruda falleció pocos días después del golpe al empeorar su ya delicado estado de salud, tras enterarse del derrumbe de la democracia en su país y el pisoteo de los derechos humanos por los cuales siempre había luchado.
La represión, persecución y los crímenes de la dictadura de Pinochet no se limitaron al territorio nacional sino se extendieron también a otros países, como Argentina, Uruguay, Brasil, Estados Unidos y Italia.
El 30 de septiembre de 1974, el ex general y ex comandante en jefe del ejército chileno, Carlos Prats, fue asesinado en Buenos Aires, donde vivía exiliado con su familia. Una bomba colocada bajo su automóvil terminó con su vida y la de su esposa Sofía. La siniestra policía secreta de Pinochet, conocida como la DINA, estuvo involucrada en ese atentado terrorista en la capital argentina.
El 6 de octubre de 1975, Bernardo Leighton, un ex vicepresidente de Chile durante el gobierno demócrata cristiano de Eduardo Frei y acérrimo opositor de los golpistas, fue víctima de un intento de asesinato en Roma, Italia, donde vivía exiliado. Él y su esposa Anita resultaron gravemente heridos y quedaron paralizados por los impactos de balazos disparados por desconocidos. Más adelante se descubrió también la vinculación de la DINA en ese atentado e incluso se identificó al agente Michael Townley como uno de los autores.
Townley estuvo también involucrado en otro atentado internacional contra figuras políticas chilenas en el exilio, como fue el perpetrado en Washington, DC, el 21 de septiembre de 1976. En esa fecha, el ex canciller chileno y ex embajador del gobierno de Allende en Estados Unidos, Orlando Letelier, murió junto a su secretaria Ronnie Moffit, al estallar una bomba puesta bajo su auto.
Estos atentados son sólo tres de los más destacados cometidos en el exterior durante la dictadura de Pinochet. Bajo las órdenes del dictador, la DINA creó una organización represiva internacional con la cooperación de militares y servicios de inteligencia de otros regímenes dictatoriales sudamericanos, que se llamó Operación Cóndor”.
En la Operación Cóndor estuvieron involucrados, además de Chile, funcionarios gubernamentales y militares de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. De acuerdo a documentos desclasificados el año pasado por el gobierno norteamericano, los responsables de la política exterior de Estados Unidos sabían de la operación y no hicieron nada para detenerla.
Han pasado 31 años del golpe militar de Pinochet, pero el ex dictador jamás ha sido condenado por sus crímenes, pese a las numerosas evidencias que existen de su directa participación en ellos.
En octubre de 1998, Pinochet fue detenido en Londres, Inglaterra, a petición del juez español Baltasar Garzón, quien investigaba varios crímenes cometidos contra ciudadanos españoles durante las dictaduras sudamericanas en las décadas de los 70 y 80. Pinochet estuvo bajo arresto domiciliario, primero en una clínica y luego en una casa alquilada en un suburbio de Londres, durante casi año y medio antes de ser liberado por razones humanitarias.
En Chile se han intentado varias acciones judiciales en contra del ex dictador, pero hasta ahora no se ha logrado ninguna condena definitiva. Las familias de varios de los asesinados o desaparecidos durante la dictadura han interpuesto numerosas demandas en su contra y algunas han avanzado al grado de lograr la suspensión de la inmunidad que tiene Pinochet en su calidad de senador “vitalicio” de Chile.
Un nuevo escándalo ha involucrado al ya anciano ex dictador en los últimos meses. Una investigación estadounidense sobre las fuentes de financiamiento de los terroristas descubrió que Pinochet tenía cuentas secretas en el Banco Riggs de Washington. Un informe interno de esa institución bancaria, realizado en 1998, indicaba que el patrimonio de Pinochet estaba valuado entre 50 y 100 millones de dólares, y que sus ingresos anuales ascendían a entre 100,000 y 150,000 dólares anuales.
El Servicio de Impuestos Internos de Chile está ahora investigando los bienes y cuentas de Pinochet y un juez levantó una causa en contra del ex dictador por supuesto enriquecimiento ilícito. Todos se preguntan cómo un general de ejército puede tener una fortuna de tal magnitud.
La historia de los grandes criminales muestra que algunos de ellos fueron enviados a la cárcel no por sus crímenes sino por violaciones a la ley en materias financieras. Es el caso de Al Capone, el famoso gangster acusado de innumerables asesinatos y asaltos, que finalmente fue encarcelado por fraude al fisco al no pagar sus impuestos.
¿Terminará éste siendo el caso de Pinochet?
Posted by Jaime E. Olivares
23 agosto 2004
“Gana la verde”, pierde la ética
Jaime E. Olivares
La Opinión, 23 de agosto de 2004
La explotación de los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos se da en muchas formas y lugares. Desde los talleres de costura de Nueva York y Los Angeles, donde los trabajadores ganan un sueldo miserable e ilegal laborando diez o doce horas al día en condiciones insalubres y peligrosas, hasta los campos de cultivo en el Valle de San Joaquín donde los pizcadores se juegan la vida trabajando de sol a sol en terrenos saturados de pesticidas tóxicos y sometidos a temperaturas extremas en el verano.
Muchos enferman, algunos mueren. A los patrones poco le importa. Después de todo, hay miles más deseosos de reemplazar al caído, aún conociendo los riesgos. Es la ley de la oferta y la demanda en el neoliberalismo salvaje, donde el ser humano se convierte en una pieza desechable de la maquinaria inconmovible de ganar dinero.
Los indocumentados son los trabajadores más vulnerables porque viven con el temor de ser deportados y no se atreven a reclamar sus derechos. Aceptan las peores y más humillantes condiciones en su lucha por sobrevivir, con la esperanza de que algún día lograrán salir de ese infierno. Y si no ellos, al menos sus descendientes. Se sacrifican por sus hijos, su familia y un improbable futuro soñado.
Generaciones tras generaciones de inmigrantes de diversos orígenes han vivido la misma pesadilla. Desde los chinos que construyeron el ferrocarril en California hasta los irlandeses de la hambruna de la papa y los italianos que “colonizaron” los barrios pobres de Manhattan.
Quizás una de las peores formas de explotación de los inmigrantes es la practicada por personas de la misma comunidad étnica a la que pertenecen. Los coyotes que roban, violan, secuestran y extorsionan a paisanos y paisanas que traen cruzando ilegalmente la frontera. Las “madamas” que importan mujeres latinoamericanas, muchas de ellas menores de edad, para prostituirlas en los moteles de Los Ángeles y otras ciudades del sur de California. Los notarios y pseudo abogados latinos que engañan a sus incautos clientes cobrándoles por tarjetas verdes o permisos de trabajo que nunca llegan. En fin, tantos otros profesionales del fraude que se aprovechan de la necesidad y las ilusiones de sus hermanos de raza recién llegados al país.
Ellos son los que deberían estar en las prisiones y no los indocumentados. Contra ellos es que deberían estar dirigidas las redadas de los agentes de inmigración.
Una nueva forma de explotación de los temores, necesidades y sueños de los inmigrantes ha provocado indignación entre las organizaciones que velan por los derechos de los indocumentados. Se trata de un programa de televisión en español en el que personas que residen ilegalmente en el país compiten a través de pruebas humillantes para obtener el derecho a contar con un selecto equipo de abogados que los asesoren para buscar la forma de legalizar su estatus migratorio.
Los concursantes, motivados por la ilusión de conseguir una “tarjeta verde” auténtica, comen escorpiones, sopas de gusanos vivos, o saltan entre dos camiones en movimiento con la esperanza de ganar un futuro sin sobresaltos y salir de las sombras de la clandestinidad. Aceptan voluntariamente y –algunos- hasta con alegría, las humillaciones y peligros, pero todos saben que jamás harían eso sino fuera por la desesperación que les abruma al vivir sin papeles legales.
Un grupo de siete importantes organizaciones de derechos de los inmigrantes, entre las que se cuentan CHIRLA, CARECEN, la Asociación de Abogados Méxicoamericanos (MABA), envió una carta al canal KRCA-TV, que tiene su sede en Burbank, para que saque inmediatamente del aire el programa “Gana la Verde”.
Las organizaciones hacen ver, con justa razón, que el programa se aprovecha de los temores de la gente y les ofrece falsas promesas. Aunque los conductores del show no garantizan que el ganador conseguirá una tarjeta verde, desde el título a las promociones sugieren que la pueden obtener si participan. Es una burla no sólo a los indocumentados sino también a las leyes de este país.
Una vocera de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) dijo que la mayoría de los participantes no son elegibles para obtener la residencia legal. Alex Nogales, directivo de la Coalición Nacional de Medios Hispanos, dijo que estaba estudiando presentar una queja ante la Comisión Federal de Comunicaciones.
Hay muchas otras maneras más éticas de ganar audiencia y atraer más anuncios y dinero para las estaciones de televisión. Explotar la necesidad y la desesperación de los inmigrantes no es el camino correcto.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
jaime@sierranet.us
Jaime E. Olivares
La Opinión, 23 de agosto de 2004
La explotación de los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos se da en muchas formas y lugares. Desde los talleres de costura de Nueva York y Los Angeles, donde los trabajadores ganan un sueldo miserable e ilegal laborando diez o doce horas al día en condiciones insalubres y peligrosas, hasta los campos de cultivo en el Valle de San Joaquín donde los pizcadores se juegan la vida trabajando de sol a sol en terrenos saturados de pesticidas tóxicos y sometidos a temperaturas extremas en el verano.
Muchos enferman, algunos mueren. A los patrones poco le importa. Después de todo, hay miles más deseosos de reemplazar al caído, aún conociendo los riesgos. Es la ley de la oferta y la demanda en el neoliberalismo salvaje, donde el ser humano se convierte en una pieza desechable de la maquinaria inconmovible de ganar dinero.
Los indocumentados son los trabajadores más vulnerables porque viven con el temor de ser deportados y no se atreven a reclamar sus derechos. Aceptan las peores y más humillantes condiciones en su lucha por sobrevivir, con la esperanza de que algún día lograrán salir de ese infierno. Y si no ellos, al menos sus descendientes. Se sacrifican por sus hijos, su familia y un improbable futuro soñado.
Generaciones tras generaciones de inmigrantes de diversos orígenes han vivido la misma pesadilla. Desde los chinos que construyeron el ferrocarril en California hasta los irlandeses de la hambruna de la papa y los italianos que “colonizaron” los barrios pobres de Manhattan.
Quizás una de las peores formas de explotación de los inmigrantes es la practicada por personas de la misma comunidad étnica a la que pertenecen. Los coyotes que roban, violan, secuestran y extorsionan a paisanos y paisanas que traen cruzando ilegalmente la frontera. Las “madamas” que importan mujeres latinoamericanas, muchas de ellas menores de edad, para prostituirlas en los moteles de Los Ángeles y otras ciudades del sur de California. Los notarios y pseudo abogados latinos que engañan a sus incautos clientes cobrándoles por tarjetas verdes o permisos de trabajo que nunca llegan. En fin, tantos otros profesionales del fraude que se aprovechan de la necesidad y las ilusiones de sus hermanos de raza recién llegados al país.
Ellos son los que deberían estar en las prisiones y no los indocumentados. Contra ellos es que deberían estar dirigidas las redadas de los agentes de inmigración.
Una nueva forma de explotación de los temores, necesidades y sueños de los inmigrantes ha provocado indignación entre las organizaciones que velan por los derechos de los indocumentados. Se trata de un programa de televisión en español en el que personas que residen ilegalmente en el país compiten a través de pruebas humillantes para obtener el derecho a contar con un selecto equipo de abogados que los asesoren para buscar la forma de legalizar su estatus migratorio.
Los concursantes, motivados por la ilusión de conseguir una “tarjeta verde” auténtica, comen escorpiones, sopas de gusanos vivos, o saltan entre dos camiones en movimiento con la esperanza de ganar un futuro sin sobresaltos y salir de las sombras de la clandestinidad. Aceptan voluntariamente y –algunos- hasta con alegría, las humillaciones y peligros, pero todos saben que jamás harían eso sino fuera por la desesperación que les abruma al vivir sin papeles legales.
Un grupo de siete importantes organizaciones de derechos de los inmigrantes, entre las que se cuentan CHIRLA, CARECEN, la Asociación de Abogados Méxicoamericanos (MABA), envió una carta al canal KRCA-TV, que tiene su sede en Burbank, para que saque inmediatamente del aire el programa “Gana la Verde”.
Las organizaciones hacen ver, con justa razón, que el programa se aprovecha de los temores de la gente y les ofrece falsas promesas. Aunque los conductores del show no garantizan que el ganador conseguirá una tarjeta verde, desde el título a las promociones sugieren que la pueden obtener si participan. Es una burla no sólo a los indocumentados sino también a las leyes de este país.
Una vocera de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA) dijo que la mayoría de los participantes no son elegibles para obtener la residencia legal. Alex Nogales, directivo de la Coalición Nacional de Medios Hispanos, dijo que estaba estudiando presentar una queja ante la Comisión Federal de Comunicaciones.
Hay muchas otras maneras más éticas de ganar audiencia y atraer más anuncios y dinero para las estaciones de televisión. Explotar la necesidad y la desesperación de los inmigrantes no es el camino correcto.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
jaime@sierranet.us
16 agosto 2004
Chávez ratificado como presidente
Ganó Chávez el referendum y el mundo financiero internacional reaccionó con alivio. El Dow Jones subió más de 129 puntos en la Bolsa de Nueva York y los precios del petróleo bajaron de inmediato.
No es que las grandes corporaciones sean partidarias de Chávez sino que tenían demasiado temor a lo que pudiera haber ocurrido si el presidente venezolano hubiera sido destituido de su cargo.
Un conflicto interno en Venezuela que desestabilice el país pondría en riesgo el suministro petrolero a Estados Unidos y eso tiene consecuencias graves para la economía de todo el mundo.
¿No existe el mismo riesgo de desestabilización si la oposición se decide ahora por una estrategia de mayor confrontación? Creo que no. Sería más dañino para sus mismos intereses y para el bienestar de Venezuela.
La oposición no cuenta con el ejército y tiene ya un golpe fracasado en su historial. Chávez, por su parte, difícilmente habría aceptado un veredicto desfavorable en las urnas y lo más seguro es que se hubiera inclinado por una salida militar a la crisis, condenando al país a un prolongado –y tal vez sangriento- conflicto civil.
Como siempre en estos casos, la oposición denunció fraude. Pero el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, la OEA y otros observadores internacionales avalaron los resultados de la elección y dijeron que no habían recibido ninguna prueba verificable de un fraude masivo.
Porque si hubo fraude tendría que haber sido muy masivo para dar a Chávez esa ventaja de casi millón y medio de votos y 17 puntos porcentuales que obtuvo.
Son interesantes las declaraciones de un funcionario no identificado del gobierno norteamericano que cita un cable de la agencia Reuters: “La oposición ha tenido todas las oportunidades imaginables (para desestabilizar al presidente Hugo Chávez) y con estos resultados la presión se desvía de Chávez hacia la oposición para que los acepte”.
Posted by Jaime E. Olivares
Ganó Chávez el referendum y el mundo financiero internacional reaccionó con alivio. El Dow Jones subió más de 129 puntos en la Bolsa de Nueva York y los precios del petróleo bajaron de inmediato.
No es que las grandes corporaciones sean partidarias de Chávez sino que tenían demasiado temor a lo que pudiera haber ocurrido si el presidente venezolano hubiera sido destituido de su cargo.
Un conflicto interno en Venezuela que desestabilice el país pondría en riesgo el suministro petrolero a Estados Unidos y eso tiene consecuencias graves para la economía de todo el mundo.
¿No existe el mismo riesgo de desestabilización si la oposición se decide ahora por una estrategia de mayor confrontación? Creo que no. Sería más dañino para sus mismos intereses y para el bienestar de Venezuela.
La oposición no cuenta con el ejército y tiene ya un golpe fracasado en su historial. Chávez, por su parte, difícilmente habría aceptado un veredicto desfavorable en las urnas y lo más seguro es que se hubiera inclinado por una salida militar a la crisis, condenando al país a un prolongado –y tal vez sangriento- conflicto civil.
Como siempre en estos casos, la oposición denunció fraude. Pero el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, la OEA y otros observadores internacionales avalaron los resultados de la elección y dijeron que no habían recibido ninguna prueba verificable de un fraude masivo.
Porque si hubo fraude tendría que haber sido muy masivo para dar a Chávez esa ventaja de casi millón y medio de votos y 17 puntos porcentuales que obtuvo.
Son interesantes las declaraciones de un funcionario no identificado del gobierno norteamericano que cita un cable de la agencia Reuters: “La oposición ha tenido todas las oportunidades imaginables (para desestabilizar al presidente Hugo Chávez) y con estos resultados la presión se desvía de Chávez hacia la oposición para que los acepte”.
Posted by Jaime E. Olivares
09 agosto 2004
Observadores internacionales en elecciones presidenciales de Estados Unidos
Por Jaime E. Olivares
El Departamento de Estado norteamericano anunció que la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) ha sido invitada a supervisar los comicios presidenciales del 2 de noviembre en este país.
Es la primera vez que observadores internacionales vigilarán oficialmente unas elecciones presidenciales en Estados Unidos.
La invitación surgió de crecientes presiones de legisladores demócratas que temen que este año se repitan las irregularidades del año 2000, especialmente en el estado de Florida, que determinaron el triunfo del actual presidente republicano George W. Bush pese a que su rival, Al Gore, obtuvo la mayoría del voto popular. Se estima que alrededor de seis millones de votos en todo el país no fueron contados en aquella elección.
Un grupo de legisladores demócratas pidió en julio al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que enviara observadores de la ONU a las elecciones presidenciales de noviembre. La acción fue rechazada por los congresistas republicanos, que por una votación de 243-161, aprobaron una moción que prohíbe a Estados Unidos respaldar la solicitud que calificaron de “antiamericana”. La moción, sin embargo, no prosperó en el Senado.
Pero la petición a Annan no fue atendida de inmediato debido a que, de acuerdo a las reglas de la ONU, una solicitud de esa naturaleza tiene que ser hecha oficialmente por un estado miembro de la organización.
La congresista Eddie Bernice Johnson, demócrata de Texas, escribió entonces al secretario de Estado, Colin Powell, pidiéndole que hiciera la solicitud formal a nombre del gobierno para que la ONU enviara un equipo de observadores.
Paul Kelly, secretario asistente de asunto legislativos del Departamento de Estados, respondió positivamente a la congresista Johnson en una carta fechada el 30 de julio.
“Compartimos con usted y con sus colegas un profundo sentimiento de compartir el fortalecimiento de la democracia, no sólo en el exterior sino también aquí en casa”, expresa Kelly en la misiva. “Consistentes con este compromiso, ya hemos invitado a la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de OSCE a que observen las elecciones presidenciales del 2 de noviembre del 2004”.
Un equipo de observadores de OSCE supervisó las elecciones legislativas de noviembre del 2002 en Florida, en la primera misión de esta naturaleza realizada en el país desde la firma de un acuerdo en Copenhague, en 1990, en que los estados signatarios se comprometen a permitir observadores en sus respectivos procesos eleccionarios.
En un comunicado emitido el 4 de agosto, la congresista Johnson dijo: “Me complace que el secretario [Colin] Powell esté tan comprometido como lo estoy yo con un proceso justo y democrático”.
“La presencia de observadores asegurará a los estadounidenses que América se preocupa de sus votos y se preocupa de su reputación en el mundo”, agregó la legisladora.
Por Jaime E. Olivares
El Departamento de Estado norteamericano anunció que la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) ha sido invitada a supervisar los comicios presidenciales del 2 de noviembre en este país.
Es la primera vez que observadores internacionales vigilarán oficialmente unas elecciones presidenciales en Estados Unidos.
La invitación surgió de crecientes presiones de legisladores demócratas que temen que este año se repitan las irregularidades del año 2000, especialmente en el estado de Florida, que determinaron el triunfo del actual presidente republicano George W. Bush pese a que su rival, Al Gore, obtuvo la mayoría del voto popular. Se estima que alrededor de seis millones de votos en todo el país no fueron contados en aquella elección.
Un grupo de legisladores demócratas pidió en julio al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, que enviara observadores de la ONU a las elecciones presidenciales de noviembre. La acción fue rechazada por los congresistas republicanos, que por una votación de 243-161, aprobaron una moción que prohíbe a Estados Unidos respaldar la solicitud que calificaron de “antiamericana”. La moción, sin embargo, no prosperó en el Senado.
Pero la petición a Annan no fue atendida de inmediato debido a que, de acuerdo a las reglas de la ONU, una solicitud de esa naturaleza tiene que ser hecha oficialmente por un estado miembro de la organización.
La congresista Eddie Bernice Johnson, demócrata de Texas, escribió entonces al secretario de Estado, Colin Powell, pidiéndole que hiciera la solicitud formal a nombre del gobierno para que la ONU enviara un equipo de observadores.
Paul Kelly, secretario asistente de asunto legislativos del Departamento de Estados, respondió positivamente a la congresista Johnson en una carta fechada el 30 de julio.
“Compartimos con usted y con sus colegas un profundo sentimiento de compartir el fortalecimiento de la democracia, no sólo en el exterior sino también aquí en casa”, expresa Kelly en la misiva. “Consistentes con este compromiso, ya hemos invitado a la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos de OSCE a que observen las elecciones presidenciales del 2 de noviembre del 2004”.
Un equipo de observadores de OSCE supervisó las elecciones legislativas de noviembre del 2002 en Florida, en la primera misión de esta naturaleza realizada en el país desde la firma de un acuerdo en Copenhague, en 1990, en que los estados signatarios se comprometen a permitir observadores en sus respectivos procesos eleccionarios.
En un comunicado emitido el 4 de agosto, la congresista Johnson dijo: “Me complace que el secretario [Colin] Powell esté tan comprometido como lo estoy yo con un proceso justo y democrático”.
“La presencia de observadores asegurará a los estadounidenses que América se preocupa de sus votos y se preocupa de su reputación en el mundo”, agregó la legisladora.
23 julio 2004
El sutil encanto del neoapartheid
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 23 de Julio del 2004
California, el estado más progresista y diverso de la nación, sigue avanzando inexorablemente hacia un sistema en el que la minoría blanca monopolizará el poder económico y político, marginando a una creciente y empobrecida mayoría conformada por otros grupos étnicos.
Un nuevo paso hacia ese temible futuro lo dieron, la semana pasada, los regentes de la Universidad de California al sentar las bases para hacer más estrictos los requisitos académicos de admisión a los nueve planteles (10 si se cuenta el de Merced, en construcción) del sistema.
Esta decisión afectará en especial a los estudiantes latinos y afroamericanos de escuelas secundarias, que suman alrededor de dos tercios del total, cuyas aspiraciones de seguir estudios superiores se verán dramáticamente reducidas.
La propuesta de elevar el requisito de puntaje académico (GPA) mínimo de 2.8 a 3.1 será votada en agosto por los miembros de la Junta de Regentes. Cálculos iniciales estiman que, si se aprueba la moción, la proporción de estudiantes de secundaria hispanos elegibles para ingresar a UC bajará del 6.5% actual a 5.5%. Para los afroamericanos, la proporción bajará de 6.3% a 4.7%.
Algunos justifican la decisión diciendo que los mejores puntajes obtenidos por los estudiantes en estos últimos años hacen que se excedan las “cuotas” de admisión establecidas por el Plan Maestro de 1960. Este tipo de lógica es absurda. Es como castigar a los jóvenes por su éxito.
La medida restrictiva se suma a otras recientemente aprobadas por este prestigioso sistema de universidades públicas de California, como un alza del 14 % en el costo de las matrículas y una limitación en el número de nuevos estudiantes que pueden ingresar cada año.
El costo de las colegiaturas se incrementó en 700 dólares para el año académico 2004-05, alcanzando un total de 6,230 dólares por estudiante. Sucesivos aumentos de las matrículas desde el año 2002 han significado un alza acumulada del 60% respecto a lo que costaban los estudios en el 2001. Esto no incluye el importe de los libros ni otros gastos adicionales en que deben incurrir los estudiantes.
También este año, la UC redujo la admisión de estudiantes en 3,200 plazas y pospuso la entrada de otros 5,700 que fueron enviados opcionalmente a colegios comunitarios. El año 2004 es histórico – negativamente- para UC porque marca la primera vez que el sistema ha negado el ingreso a estudiantes que cumplían con los requisitos. Este año es también histórico porque es el que ha registrado el mayor descenso en el número de estudiantes de “minorías” admitidos en UC desde que la Proposición 209 fue aprobada por los votantes en 1998.
Una situación similar se experimenta en el otro sistema de universidades públicas de California, CSU, donde las alzas de las colegiaturas y las limitaciones de ingreso han marginado a muchos más estudiantes latinos de sus 23 planteles a lo largo y ancho del estado.
La crisis de las universidades tiene relación directa con los problemas de presupuesto del estado. Los recortes impuestos a golpe y porrazo por el gobernador Arnold Schwarzenegger, con su característico estilo “Conan el Bárbaro”, le están robando el futuro a toda una generación de jóvenes californianos, la mayoría de ellos latinos.
Bajo su gobierno, lo que impera es el concepto del negocio y la ganancia para asegurar la prosperidad de California. De este modo los planteles universitarios dejan de cumplir su función social primordial y se convierten en empresas utilitarias.
Lo decepcionante de este enfoque es que traiciona el espíritu de la fundación de las universidades públicas de California: dar oportunidades equitativas de seguir una educación superior a todo graduado de secundaria que lo desee.
La educación es el instrumento más importante que tienen los jóvenes para acceder a la corriente socioeconómica principal de este país. El no contar con estudios universitarios condena a la mayoría a un nivel de ingresos muy inferior y a una vida de incertidumbre y estrechez.
La educación es también requisito indispensable para entrar en los cerrados círculos del poder económico y político. Es por eso que al reservar las aulas universitarias para los estudiantes blancos se perpetúa una clase dominante de ese grupo étnico y se excluye a los demás.
Hay alrededor de 995,900 jóvenes latinos de entre 15 y 19 años en California, de acuerdo a proyecciones del Departamento de Finanzas del estado, comparado con unos 932,900 blancos, 274,100 asiáticos y 172,900 negros de esa misma edad. Es fácil ver hacia dónde se dirige el futuro de California.
¿Habrá nacido ya el Mandela latino que guiará a su pueblo fuera de la inequidad?
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 23 de Julio del 2004
California, el estado más progresista y diverso de la nación, sigue avanzando inexorablemente hacia un sistema en el que la minoría blanca monopolizará el poder económico y político, marginando a una creciente y empobrecida mayoría conformada por otros grupos étnicos.
Un nuevo paso hacia ese temible futuro lo dieron, la semana pasada, los regentes de la Universidad de California al sentar las bases para hacer más estrictos los requisitos académicos de admisión a los nueve planteles (10 si se cuenta el de Merced, en construcción) del sistema.
Esta decisión afectará en especial a los estudiantes latinos y afroamericanos de escuelas secundarias, que suman alrededor de dos tercios del total, cuyas aspiraciones de seguir estudios superiores se verán dramáticamente reducidas.
La propuesta de elevar el requisito de puntaje académico (GPA) mínimo de 2.8 a 3.1 será votada en agosto por los miembros de la Junta de Regentes. Cálculos iniciales estiman que, si se aprueba la moción, la proporción de estudiantes de secundaria hispanos elegibles para ingresar a UC bajará del 6.5% actual a 5.5%. Para los afroamericanos, la proporción bajará de 6.3% a 4.7%.
Algunos justifican la decisión diciendo que los mejores puntajes obtenidos por los estudiantes en estos últimos años hacen que se excedan las “cuotas” de admisión establecidas por el Plan Maestro de 1960. Este tipo de lógica es absurda. Es como castigar a los jóvenes por su éxito.
La medida restrictiva se suma a otras recientemente aprobadas por este prestigioso sistema de universidades públicas de California, como un alza del 14 % en el costo de las matrículas y una limitación en el número de nuevos estudiantes que pueden ingresar cada año.
El costo de las colegiaturas se incrementó en 700 dólares para el año académico 2004-05, alcanzando un total de 6,230 dólares por estudiante. Sucesivos aumentos de las matrículas desde el año 2002 han significado un alza acumulada del 60% respecto a lo que costaban los estudios en el 2001. Esto no incluye el importe de los libros ni otros gastos adicionales en que deben incurrir los estudiantes.
También este año, la UC redujo la admisión de estudiantes en 3,200 plazas y pospuso la entrada de otros 5,700 que fueron enviados opcionalmente a colegios comunitarios. El año 2004 es histórico – negativamente- para UC porque marca la primera vez que el sistema ha negado el ingreso a estudiantes que cumplían con los requisitos. Este año es también histórico porque es el que ha registrado el mayor descenso en el número de estudiantes de “minorías” admitidos en UC desde que la Proposición 209 fue aprobada por los votantes en 1998.
Una situación similar se experimenta en el otro sistema de universidades públicas de California, CSU, donde las alzas de las colegiaturas y las limitaciones de ingreso han marginado a muchos más estudiantes latinos de sus 23 planteles a lo largo y ancho del estado.
La crisis de las universidades tiene relación directa con los problemas de presupuesto del estado. Los recortes impuestos a golpe y porrazo por el gobernador Arnold Schwarzenegger, con su característico estilo “Conan el Bárbaro”, le están robando el futuro a toda una generación de jóvenes californianos, la mayoría de ellos latinos.
Bajo su gobierno, lo que impera es el concepto del negocio y la ganancia para asegurar la prosperidad de California. De este modo los planteles universitarios dejan de cumplir su función social primordial y se convierten en empresas utilitarias.
Lo decepcionante de este enfoque es que traiciona el espíritu de la fundación de las universidades públicas de California: dar oportunidades equitativas de seguir una educación superior a todo graduado de secundaria que lo desee.
La educación es el instrumento más importante que tienen los jóvenes para acceder a la corriente socioeconómica principal de este país. El no contar con estudios universitarios condena a la mayoría a un nivel de ingresos muy inferior y a una vida de incertidumbre y estrechez.
La educación es también requisito indispensable para entrar en los cerrados círculos del poder económico y político. Es por eso que al reservar las aulas universitarias para los estudiantes blancos se perpetúa una clase dominante de ese grupo étnico y se excluye a los demás.
Hay alrededor de 995,900 jóvenes latinos de entre 15 y 19 años en California, de acuerdo a proyecciones del Departamento de Finanzas del estado, comparado con unos 932,900 blancos, 274,100 asiáticos y 172,900 negros de esa misma edad. Es fácil ver hacia dónde se dirige el futuro de California.
¿Habrá nacido ya el Mandela latino que guiará a su pueblo fuera de la inequidad?
17 julio 2004
Las elecciones del miedo
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 17 de julio de 2004
Las elecciones presidenciales de este año, las primeras después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, estarán marcadas por el signo del miedo. Un miedo nacido de la experiencia sin precedentes de haber sufrido un devastador y artero ataque a los centros simbólicos del poderío económico y militar de la nación, pero también un miedo que ha crecido a la sombra de la engañosa y desacertada guerra contra Irak.
Tenemos un presidente que se ha puesto en una posición arriesgada en su campaña por la reelección. Aunque reconoce que no había armas de destrucción masiva en Irak y sabe que no existen pruebas verosímiles de que hubiera vínculos entre Al Qaida con Sadam Husein, no puede admitir públicamente que la guerra fue una terrible y costosa equivocación. Porque si lo hace, no sólo pierde las elecciones sino también podría enfrentar una investigación del Congreso y ser despedido, en lugar de despedirse, hacia el final de su mandato.
Entonces, al presidente George W. Bush no le queda más remedio que insistir en que la guerra valió la pena porque liberó a Irak de la tiranía de Sadam. “Irak está ahora mucho mejor de lo que estaba antes de la guerra”, afirma en sus presentaciones de campaña.
Ese es el lado “positivo” de su cruzada por la reelección: la estrategia de presentarlo como defensor de la patria, libertador de un pueblo oprimido y promotor de la democracia en el mundo. Estrategia que no ha dado los resultados esperados pues la confianza de los votantes en su manejo de Irak se ha desplomado en los últimos cinco meses.
El aspecto negativo —y el más temible— es su versión doméstica de la guerra contra el terrorismo. Una guerra que, según se nos ha informado, puede durar décadas y necesita de medidas extremas de seguridad interna para evitar nuevos ataques en territorio nacional, como los del 9-11. Medidas que están afectando la libertad y la vida cotidiana de los ciudadanos.
A la campaña del presidente Bush le conviene mantener a la gente preocupada y asustada por el terrorismo porque de esa manera los electores se distraen de la escasez de nuevos empleos para los jóvenes, de los problemas en el sistema de salud, las fallas en la educación, el déficit nacional récord y tantas otras deficiencias que aquejan al país más poderoso del planeta por falta de inversiones y de políticas adecuadas.
En el paroxismo de este ambiente de temor en el que cada semana nos obsequian con una nueva advertencia de posibles ataques, han surgido ideas tan descabelladas como la de suspender las elecciones de noviembre si se convierten en blanco de un atentado masivo.
El autor de la idea es DeForest B. Soaries, director de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, una agencia creada por la Administración Bush, quien escribió una carta al Departamento de Seguridad Interna (DHS) y otra a los líderes del Congreso señalando la necesidad de establecer un mecanismo para postergar las elecciones en caso de un ataque terrorista antes o durante los comicios.
El reverendo Soaries, un pastor afroamericano y ex secretario de Estado de New Jersey, de afiliación republicana, también menciona en sus misivas que las fuertes medidas de seguridad en el día de las elecciones podrían intimidar a algunos votantes y causar abstencionismo.
Se esperaba que Soaries hablara este fin de semana durante la Conferencia Anual de Secretarios de Estado, que se realiza en Nueva Orleáns, donde muchos de los participantes ansían oír más detalles sobre su preocupante propuesta.
El presidente Bush no ha hecho comentarios sobre esta idea, pero más de un analista político ha señalado que postergar las elecciones sería ventajoso para él.
Condoleezza Rice, la consejera de Seguridad Nacional de Bush, descartó la posibilidad de aplazar los comicios, durante una entrevista en CNN, enfatizando que ni en la Guerra Civil ni en las dos guerras mundiales del siglo pasado se habían suspendido las elecciones presidenciales.
¿Qué evento catastrófico podría provocar la suspensión de las elecciones? Se ha mencionado un intento de asesinato del presidente o del aspirante demócrata a la Casa Blanca (John Kerry), un ataque bioquímico masivo en las mayores ciudades del país, una falla total del suministro eléctrico en el 75% del territorio nacional o un virus informático que causara la paralización completa de las computadoras y sistemas de comunicación.
Para realizar un atentado de tal magnitud los terroristas tendrían que disponer de sofisticadas técnicas, equipos y entrenamiento que no creo estén ahora a su alcance.
La democracia debe seguir y tenemos que asegurarnos de hacer fracasar cualquier intento de interrumpir las elecciones del 2 de noviembre, venga de donde venga.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
jaime@sierranet.us
Por Jaime E. Olivares
La Opinión, 17 de julio de 2004
Las elecciones presidenciales de este año, las primeras después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, estarán marcadas por el signo del miedo. Un miedo nacido de la experiencia sin precedentes de haber sufrido un devastador y artero ataque a los centros simbólicos del poderío económico y militar de la nación, pero también un miedo que ha crecido a la sombra de la engañosa y desacertada guerra contra Irak.
Tenemos un presidente que se ha puesto en una posición arriesgada en su campaña por la reelección. Aunque reconoce que no había armas de destrucción masiva en Irak y sabe que no existen pruebas verosímiles de que hubiera vínculos entre Al Qaida con Sadam Husein, no puede admitir públicamente que la guerra fue una terrible y costosa equivocación. Porque si lo hace, no sólo pierde las elecciones sino también podría enfrentar una investigación del Congreso y ser despedido, en lugar de despedirse, hacia el final de su mandato.
Entonces, al presidente George W. Bush no le queda más remedio que insistir en que la guerra valió la pena porque liberó a Irak de la tiranía de Sadam. “Irak está ahora mucho mejor de lo que estaba antes de la guerra”, afirma en sus presentaciones de campaña.
Ese es el lado “positivo” de su cruzada por la reelección: la estrategia de presentarlo como defensor de la patria, libertador de un pueblo oprimido y promotor de la democracia en el mundo. Estrategia que no ha dado los resultados esperados pues la confianza de los votantes en su manejo de Irak se ha desplomado en los últimos cinco meses.
El aspecto negativo —y el más temible— es su versión doméstica de la guerra contra el terrorismo. Una guerra que, según se nos ha informado, puede durar décadas y necesita de medidas extremas de seguridad interna para evitar nuevos ataques en territorio nacional, como los del 9-11. Medidas que están afectando la libertad y la vida cotidiana de los ciudadanos.
A la campaña del presidente Bush le conviene mantener a la gente preocupada y asustada por el terrorismo porque de esa manera los electores se distraen de la escasez de nuevos empleos para los jóvenes, de los problemas en el sistema de salud, las fallas en la educación, el déficit nacional récord y tantas otras deficiencias que aquejan al país más poderoso del planeta por falta de inversiones y de políticas adecuadas.
En el paroxismo de este ambiente de temor en el que cada semana nos obsequian con una nueva advertencia de posibles ataques, han surgido ideas tan descabelladas como la de suspender las elecciones de noviembre si se convierten en blanco de un atentado masivo.
El autor de la idea es DeForest B. Soaries, director de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, una agencia creada por la Administración Bush, quien escribió una carta al Departamento de Seguridad Interna (DHS) y otra a los líderes del Congreso señalando la necesidad de establecer un mecanismo para postergar las elecciones en caso de un ataque terrorista antes o durante los comicios.
El reverendo Soaries, un pastor afroamericano y ex secretario de Estado de New Jersey, de afiliación republicana, también menciona en sus misivas que las fuertes medidas de seguridad en el día de las elecciones podrían intimidar a algunos votantes y causar abstencionismo.
Se esperaba que Soaries hablara este fin de semana durante la Conferencia Anual de Secretarios de Estado, que se realiza en Nueva Orleáns, donde muchos de los participantes ansían oír más detalles sobre su preocupante propuesta.
El presidente Bush no ha hecho comentarios sobre esta idea, pero más de un analista político ha señalado que postergar las elecciones sería ventajoso para él.
Condoleezza Rice, la consejera de Seguridad Nacional de Bush, descartó la posibilidad de aplazar los comicios, durante una entrevista en CNN, enfatizando que ni en la Guerra Civil ni en las dos guerras mundiales del siglo pasado se habían suspendido las elecciones presidenciales.
¿Qué evento catastrófico podría provocar la suspensión de las elecciones? Se ha mencionado un intento de asesinato del presidente o del aspirante demócrata a la Casa Blanca (John Kerry), un ataque bioquímico masivo en las mayores ciudades del país, una falla total del suministro eléctrico en el 75% del territorio nacional o un virus informático que causara la paralización completa de las computadoras y sistemas de comunicación.
Para realizar un atentado de tal magnitud los terroristas tendrían que disponer de sofisticadas técnicas, equipos y entrenamiento que no creo estén ahora a su alcance.
La democracia debe seguir y tenemos que asegurarnos de hacer fracasar cualquier intento de interrumpir las elecciones del 2 de noviembre, venga de donde venga.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
jaime@sierranet.us
10 julio 2004
Las trampas del antiterrorismo
Jaime E. Olivares
La Opinión, 10 de julio de 2004
El estado permanente de terror en que nos mantiene la guerra contra el terrorismo está siendo aprovechado por los extremistas de siempre que buscan limitar —y hasta eliminar— derechos fundamentales de los habitantes de este país.
Recurriendo al miedo y a las constantes advertencias sobre amenazas de vagos y catastróficos ataques contra nuestras ciudades, varios políticos intentan establecer controles y sistemas de vigilancia cada vez más estrictos sobre las actividades y las ideas de la población. Medidas que nos alejan de la ansiada vuelta a la normalidad después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y nos acercan a lo que muchos califican como un estado policial.
Esta semana fracasó en el Congreso otro intento de revocar partes de la Ley Patriota, diseñada para prevenir el ingreso y las actividades de grupos terroristas en Estados Unidos que, de paso, nos incluye a todos en una difusa y demasiado amplia categoría de sospechosos.
La derrotada enmienda a la Ley Patriota pedía simplemente la eliminación del control de lo que lee la gente en las bibliotecas públicas. Una aspiración que peca de modesta, a mi modo de ver.
¿Qué tiene que ver lo que lee la gente con la seguridad del país? Quién sabe. Quizá los sagaces sabuesos del Departamento de Seguridad Interna (DHS) esperan llevar un perfil individual actualizado de los amantes de la lectura, incluyendo nombre, dirección y otros datos personales.
¿Cuáles son los libros considerados “sospechosos” por las autoridades? Tampoco sabemos. No hay listas negras y ni siquiera indicios de lo que buscan. Pero sí hay algo claro: para los autores y defensores de la Ley Patriota, la gente que lee es sospechosa.
Esto me recuerda a las perseguidas y heroicas redes clandestinas de lectores en el Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, a las torturas de intelectuales por la Santa Inquisición y a las neronianas hogueras alimentadas con libros en las calles de Santiago tras el golpe militar de Pinochet.
Pero bueno, regresando al aquí y ahora, no todo fue negativo en las acciones del Congreso estadounidense esta semana.
La Cámara de Representantes rechazó otra enmienda dirigida a supuestamente “mejorar la aplicación de las leyes federales y los esfuerzos antiterroristas”, que habría forzado a los policías locales a denunciar a los inmigrantes indocumentados a las autoridades federales.
La enmienda, presentada por el congresista Steve King, republicano de Iowa, fue rechazada incluso por sus mismos compañeros de partido. El legislador pedía que se prohibiera la entrega de fondos federales de asistencia a cualquier agencia o funcionario de los gobiernos estatales o locales que se negara a informar sobre el estatus migratorio de las personas al Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Este fue un nuevo intento de conseguir que los policías y alguaciles locales se conviertan en agentes de inmigración, una idea que ha sido rechazada incontables veces por la comunidad y por la mayoría de las autoridades en California.
En Los Angeles tenemos la Orden Especial 40, que prohíbe expresamente a los agentes del LAPD que pregunten su estatus migratorio a las personas que detienen o que interrogan. Una medida que ha servido para fomentar, en parte, la confianza de los inmigrantes hacia las autoridades locales y que ha evitado que muchos crímenes queden impunes o sin denunciar.
Sin embargo, en el ambiente de temor que prevalece por la guerra antiterrorista, están surgiendo muchas voces propiciadas por grupos antiinmigrantes que piden eliminar la Orden Especial 40.
No sería raro que, en un futuro próximo, tengamos otra vez el debate sobre esta controversia en el foro político angelino.
El sheriff Lee Baca ya se ha encargado de lanzar el tema al tapete. Agobiado por los problemas financieros del Departamento del Sheriff , Baca ha propuesto que un grupo de alguaciles especialmente entrenados se unan a los tres funcionarios de inmigración que hay ahora en las cárceles bajo su jurisdicción, para averiguar el estatus migratorio de los reclusos. Esto aceleraría la deportación de indocumentados tras cumplir sus condenas, aliviando en un 23% la sobrepoblación carcelaria que le cuesta millones de dólares adicionales al condado.
Baca, que ha recibido la aprobación por parte del DHS, pero no de la Junta de Supervisores, dice que este sistema podría resultar en la deportación de cerca de 40 mil de los 170 mil reclusos que pasan anualmente por las cárceles del condado.
La idea aparenta ser justificable por su aspecto financiero, pero encierra un serio peligro para la independencia de los policías locales y las relaciones con la comunidad. De hecho, sentaría un precedente nefasto para Los Angeles que le daría argumentos legales a quienes buscan convertir a nuestros policías en agentes de inmigración.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
Jaime E. Olivares
La Opinión, 10 de julio de 2004
El estado permanente de terror en que nos mantiene la guerra contra el terrorismo está siendo aprovechado por los extremistas de siempre que buscan limitar —y hasta eliminar— derechos fundamentales de los habitantes de este país.
Recurriendo al miedo y a las constantes advertencias sobre amenazas de vagos y catastróficos ataques contra nuestras ciudades, varios políticos intentan establecer controles y sistemas de vigilancia cada vez más estrictos sobre las actividades y las ideas de la población. Medidas que nos alejan de la ansiada vuelta a la normalidad después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y nos acercan a lo que muchos califican como un estado policial.
Esta semana fracasó en el Congreso otro intento de revocar partes de la Ley Patriota, diseñada para prevenir el ingreso y las actividades de grupos terroristas en Estados Unidos que, de paso, nos incluye a todos en una difusa y demasiado amplia categoría de sospechosos.
La derrotada enmienda a la Ley Patriota pedía simplemente la eliminación del control de lo que lee la gente en las bibliotecas públicas. Una aspiración que peca de modesta, a mi modo de ver.
¿Qué tiene que ver lo que lee la gente con la seguridad del país? Quién sabe. Quizá los sagaces sabuesos del Departamento de Seguridad Interna (DHS) esperan llevar un perfil individual actualizado de los amantes de la lectura, incluyendo nombre, dirección y otros datos personales.
¿Cuáles son los libros considerados “sospechosos” por las autoridades? Tampoco sabemos. No hay listas negras y ni siquiera indicios de lo que buscan. Pero sí hay algo claro: para los autores y defensores de la Ley Patriota, la gente que lee es sospechosa.
Esto me recuerda a las perseguidas y heroicas redes clandestinas de lectores en el Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, a las torturas de intelectuales por la Santa Inquisición y a las neronianas hogueras alimentadas con libros en las calles de Santiago tras el golpe militar de Pinochet.
Pero bueno, regresando al aquí y ahora, no todo fue negativo en las acciones del Congreso estadounidense esta semana.
La Cámara de Representantes rechazó otra enmienda dirigida a supuestamente “mejorar la aplicación de las leyes federales y los esfuerzos antiterroristas”, que habría forzado a los policías locales a denunciar a los inmigrantes indocumentados a las autoridades federales.
La enmienda, presentada por el congresista Steve King, republicano de Iowa, fue rechazada incluso por sus mismos compañeros de partido. El legislador pedía que se prohibiera la entrega de fondos federales de asistencia a cualquier agencia o funcionario de los gobiernos estatales o locales que se negara a informar sobre el estatus migratorio de las personas al Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Este fue un nuevo intento de conseguir que los policías y alguaciles locales se conviertan en agentes de inmigración, una idea que ha sido rechazada incontables veces por la comunidad y por la mayoría de las autoridades en California.
En Los Angeles tenemos la Orden Especial 40, que prohíbe expresamente a los agentes del LAPD que pregunten su estatus migratorio a las personas que detienen o que interrogan. Una medida que ha servido para fomentar, en parte, la confianza de los inmigrantes hacia las autoridades locales y que ha evitado que muchos crímenes queden impunes o sin denunciar.
Sin embargo, en el ambiente de temor que prevalece por la guerra antiterrorista, están surgiendo muchas voces propiciadas por grupos antiinmigrantes que piden eliminar la Orden Especial 40.
No sería raro que, en un futuro próximo, tengamos otra vez el debate sobre esta controversia en el foro político angelino.
El sheriff Lee Baca ya se ha encargado de lanzar el tema al tapete. Agobiado por los problemas financieros del Departamento del Sheriff , Baca ha propuesto que un grupo de alguaciles especialmente entrenados se unan a los tres funcionarios de inmigración que hay ahora en las cárceles bajo su jurisdicción, para averiguar el estatus migratorio de los reclusos. Esto aceleraría la deportación de indocumentados tras cumplir sus condenas, aliviando en un 23% la sobrepoblación carcelaria que le cuesta millones de dólares adicionales al condado.
Baca, que ha recibido la aprobación por parte del DHS, pero no de la Junta de Supervisores, dice que este sistema podría resultar en la deportación de cerca de 40 mil de los 170 mil reclusos que pasan anualmente por las cárceles del condado.
La idea aparenta ser justificable por su aspecto financiero, pero encierra un serio peligro para la independencia de los policías locales y las relaciones con la comunidad. De hecho, sentaría un precedente nefasto para Los Angeles que le daría argumentos legales a quienes buscan convertir a nuestros policías en agentes de inmigración.
Jaime E. Olivares fue editor metropolitano de La Opinión.
03 julio 2004
Villaraigosa: Una indecisión peligrosa
Por Jaime E. Olivares
El rumor ha corrido como reguero de pólvora en los últimos tres días: Antonio Villaraigosa anunciará su candidatura a la alcaldía de Los Angeles la próxima semana o la siguiente. Aunque sus voceros y allegados no han querido confirmarlo, se ven muchos rostros contentos entre sus partidarios y señales de preocupación entre sus posibles adversarios.
En un almuerzo del Current Affairs Forum, el jueves, Villaraigosa dijo a los comensales que le sería difícil rechazar un puesto en un posible gabinete de John Kerry, pero que su lugar estaba en Los Angeles. “Aquí es donde debo estar”, afirmó el concejal, absteniéndose de dar más detalles aunque aclarando que tomará una decisión “muy pronto”.
¿Esperando a Godot? La expectativa crece por momentos y para muchos sería demasiado decepcionante un desenlace negativo o postergado indefinidamente.
Es obvio que si Villaraigosa, actual copresidente de la campaña presidencial de Kerry entra en la contienda por la alcaldía, se planteará de inmediato una lucha feroz por los votos, respaldos políticos y contribuciones financieras entre él y el que sería su rival más poderoso: el ex presidente de la Asamblea, Bob Hertzberg.
Según cifras proporcionadas por la campaña de Hertzberg, el jueves en la noche ya habían alcanzado la meta de recaudar 600 mil dólares, y esperan llegar al millón en poco tiempo más. Tiempo que Villaraigosa está perdiendo al demorarse en presentar su candidatura.
El alcalde James Hahn, que está dispuesto a luchar hasta el final por su reelección pese a los pronósticos adversos, tenía más de un millón de dólares en efectivo en el último reporte oficial de contribuciones de campaña publicado en marzo por la Comisión de Etica de la ciudad. Muchos consideran que Hahn no tiene posibilidades, no importa cuánto dinero gaste en la campaña. Si pierde el puesto, sería el primer alcalde de Los Angeles en ser derrotado en las elecciones en más de 30 años.
Quizás tan importantes, o más, que las contribuciones de campaña serán los respaldos políticos y étnicos en esta contienda.
Villaraigosa cuenta con el apoyo mayoritario, pero no exclusivo, de los sindicatos debido a su historial estrechamente vinculado a las luchas por reivindicaciones laborales en Los Angeles y a su gestión pro derechos de los trabajadores en la Asamblea. Sin embargo, hay algunos líderes sindicales que estarían más dispuestos a inclinarse por Hertzberg o Hahn.
La candidatura del senador estatal Richard Alarcón, que tampoco se ve con muchas posibilidades, le restaría votos a Villaraigosa en el Valle de San Fernando, área donde también hay una extensa comunidad judía que presumiblemente se volcaría hacia el campo de Hertzberg.
Hay que recordar que el entonces concejal Alarcón provocó una profunda grieta entre latinos y judíos al derrotar por 31 votos, en las primarias demócratas de 1998, a su rival, el asambleísta Richard Katz, en la contienda por un escaño en el Senado estatal. Villaraigosa fue más tarde uno de los que trató de restañar las heridas entre ambas comunidades, lo que le valió un importante apoyo judío en su intento por llegar a la alcaldía en el 2001.
Por otra parte, la presencia del concejal Bernard Parks entre los candidatos a alcalde en las municipales del 2005, polarizará el voto afroamericano del sur de la ciudad que en el 2001 le dio el triunfo a Hahn. Los electores de esta comunidad se sintieron traicionados por Hahn cuando el alcalde negó a Parks un segundo período como jefe del LAPD en el año 2002.
Por último, y ya en el área de las curiosidades, tenemos en la contienda por la alcaldía a un genuino candidato republicano que se lanza de lleno contra los inmigrantes indocumentados en su plataforma electoral. Su postulación promete añadirle algo de salsa a la campaña.
Walter Moore, abogado criado en Florida y graduado en Princeton, afirma que “los extranjeros ilegales, por definición, no tienen derecho a estar aquí”. El ultraconservador candidato dice que, si es elegido alcalde de Los Angeles, ordenará a la policía “deportar a todo extranjero ilegal que encuentren”. Todo un reto para el ya vapuleado LAPD ¿Se habrá enterado de la Orden Especial 40?
En fin, esta campaña promete ser una de las más interesantes en los últimos tiempos y, una vez más, podríamos tener la posibilidad de elegir a un latino como alcalde de esta ciudad donde la mitad de la población es hispana. Depende de muchos factores pero, principalmente, de que participemos con nuestro voto.
Por Jaime E. Olivares
El rumor ha corrido como reguero de pólvora en los últimos tres días: Antonio Villaraigosa anunciará su candidatura a la alcaldía de Los Angeles la próxima semana o la siguiente. Aunque sus voceros y allegados no han querido confirmarlo, se ven muchos rostros contentos entre sus partidarios y señales de preocupación entre sus posibles adversarios.
En un almuerzo del Current Affairs Forum, el jueves, Villaraigosa dijo a los comensales que le sería difícil rechazar un puesto en un posible gabinete de John Kerry, pero que su lugar estaba en Los Angeles. “Aquí es donde debo estar”, afirmó el concejal, absteniéndose de dar más detalles aunque aclarando que tomará una decisión “muy pronto”.
¿Esperando a Godot? La expectativa crece por momentos y para muchos sería demasiado decepcionante un desenlace negativo o postergado indefinidamente.
Es obvio que si Villaraigosa, actual copresidente de la campaña presidencial de Kerry entra en la contienda por la alcaldía, se planteará de inmediato una lucha feroz por los votos, respaldos políticos y contribuciones financieras entre él y el que sería su rival más poderoso: el ex presidente de la Asamblea, Bob Hertzberg.
Según cifras proporcionadas por la campaña de Hertzberg, el jueves en la noche ya habían alcanzado la meta de recaudar 600 mil dólares, y esperan llegar al millón en poco tiempo más. Tiempo que Villaraigosa está perdiendo al demorarse en presentar su candidatura.
El alcalde James Hahn, que está dispuesto a luchar hasta el final por su reelección pese a los pronósticos adversos, tenía más de un millón de dólares en efectivo en el último reporte oficial de contribuciones de campaña publicado en marzo por la Comisión de Etica de la ciudad. Muchos consideran que Hahn no tiene posibilidades, no importa cuánto dinero gaste en la campaña. Si pierde el puesto, sería el primer alcalde de Los Angeles en ser derrotado en las elecciones en más de 30 años.
Quizás tan importantes, o más, que las contribuciones de campaña serán los respaldos políticos y étnicos en esta contienda.
Villaraigosa cuenta con el apoyo mayoritario, pero no exclusivo, de los sindicatos debido a su historial estrechamente vinculado a las luchas por reivindicaciones laborales en Los Angeles y a su gestión pro derechos de los trabajadores en la Asamblea. Sin embargo, hay algunos líderes sindicales que estarían más dispuestos a inclinarse por Hertzberg o Hahn.
La candidatura del senador estatal Richard Alarcón, que tampoco se ve con muchas posibilidades, le restaría votos a Villaraigosa en el Valle de San Fernando, área donde también hay una extensa comunidad judía que presumiblemente se volcaría hacia el campo de Hertzberg.
Hay que recordar que el entonces concejal Alarcón provocó una profunda grieta entre latinos y judíos al derrotar por 31 votos, en las primarias demócratas de 1998, a su rival, el asambleísta Richard Katz, en la contienda por un escaño en el Senado estatal. Villaraigosa fue más tarde uno de los que trató de restañar las heridas entre ambas comunidades, lo que le valió un importante apoyo judío en su intento por llegar a la alcaldía en el 2001.
Por otra parte, la presencia del concejal Bernard Parks entre los candidatos a alcalde en las municipales del 2005, polarizará el voto afroamericano del sur de la ciudad que en el 2001 le dio el triunfo a Hahn. Los electores de esta comunidad se sintieron traicionados por Hahn cuando el alcalde negó a Parks un segundo período como jefe del LAPD en el año 2002.
Por último, y ya en el área de las curiosidades, tenemos en la contienda por la alcaldía a un genuino candidato republicano que se lanza de lleno contra los inmigrantes indocumentados en su plataforma electoral. Su postulación promete añadirle algo de salsa a la campaña.
Walter Moore, abogado criado en Florida y graduado en Princeton, afirma que “los extranjeros ilegales, por definición, no tienen derecho a estar aquí”. El ultraconservador candidato dice que, si es elegido alcalde de Los Angeles, ordenará a la policía “deportar a todo extranjero ilegal que encuentren”. Todo un reto para el ya vapuleado LAPD ¿Se habrá enterado de la Orden Especial 40?
En fin, esta campaña promete ser una de las más interesantes en los últimos tiempos y, una vez más, podríamos tener la posibilidad de elegir a un latino como alcalde de esta ciudad donde la mitad de la población es hispana. Depende de muchos factores pero, principalmente, de que participemos con nuestro voto.
26 junio 2004
Once golpes al jefe Bratton
Por Jaime E. Olivares
No pudo haber ocurrido en peor momento para el LAPD. Justo cuando el jefe William Bratton aseguraba que las reformas exigidas por el gobierno federal estaban siendo cumplidas por el Departamento de Policía de nuestra ciudad, se produce un nuevo caso de brutalidad policial que plantea serias dudas sobre la efectividad de los cambios o la veracidad de su implementación.
La golpiza del afroamericano Stanley Miller, un sospechoso de robar un vehículo -que tiene antecedentes penales- es diferente a la de Rodney King, en 1991, que fue el punto de partida de los peores disturbios civiles en la historia de Los Angeles, pero es tan inaceptable como aquella y deja la sensación de que muy poco ha cambiado desde entonces.
Se podrá argumentar que se trata de otro caso aislado de brutalidad, que el número de incidentes de abuso de fuerza policial ha disminuido o que los oficiales reciben ahora cientos de horas de entrenamiento de “sensibilización” étnica. Sin embargo, la fuerza de la imagen en la televisión será siempre más convincente que cualquier explicación de las autoridades.
Lo que vimos todos en la televisión es que al menos un oficial golpeó con saña a Miller, que estaba en el suelo sometido por otro agente que se abalanzó sobre el sospechoso cuando aparentemente ya se había rendido y se agachaba como disponiéndose a tenderse boca abajo. Si hubo resistencia adicional por parte del arrestado, no se percibió en las imágenes transmitidas desde un helicóptero de noticias.
Los once golpes que propinó al sospechoso el oficial John Hatfield, descrito como hispano, se han convertido ahora en once golpes al jefe Bratton y a sus esfuerzos por cumplir con el decreto de consentimiento, cambiar la mentalidad de los policías a su cargo y devolver la respetabilidad al LAPD.
El golpe más serio es el que ha recibido la precaria confianza y credibilidad del público hacia el LAPD. Especialmente entre los inmigrantes que, debido a experiencias negativas en sus países de origen, han visto siempre a los policías con cautela o temor.
Al romperse esa confianza, muchos crímenes no serán denunciados, quedarán impunes, y los pandilleros aprovecharán la falta de comunicación entre la policía y los residentes para extender su garra de terror en los vecindarios.
El intenso trabajo que por años ha estado haciendo el LAPD para tender puentes hacia la comunidad y edificar una relación de colaboración y mutuo respeto puede derrumbarse.
Los angelinos esperan ahora algo más que la investigación “transparente” que prometió Bratton. Necesitan la seguridad de que los culpables serán castigados y de que se tomarán medidas adicionales para evitar que se repitan estos incidentes de brutalidad policial.
Los policías están sometidos a muchas presiones en su tarea de proteger a la comunidad y de perseguir a los criminales, sobre todo en las áreas infestadas por las pandillas. Todos los días están expuestos al peligro y la muerte. A veces trabajan hasta 20 ó 24 horas seguidas en una jornada porque, además de la labor policial en sí, tienen que llenar largos reportes al final de su patrullaje, asistir a cursos de entrenamiento y presentarse a testificar en las cortes.
Ellos necesitan también una preparación especial que les permita reaccionar bien en situaciones de extremo estrés.
Es imperativo poner más policías en las calles, pero hay que cuidar que sean las personas indicadas para ese trabajo y no personajes arrogantes,”gatillos alegres”, que sólo buscan abusar de un poder que nunca consiguieron por méritos propios sino les vino regalado con el uniforme y la pistola.
De acuerdo a reportes de un periódico, Hatfield tenía antecedentes de uso excesivo de fuerza. Si es así, ¿por qué seguía en servicio activo?
Todos recordamos el caso trágico de un oficial que mató a una indigente sin hogar, Margaret Mitchell, en 1999, porque supuestamente lo amenazó con un destornillador. Nadie, excepto los encargados de hacer el reporte que exoneró al policía, creyó que esa muerte fue justificada. Era una mujer frágil, de 55 años, que podría muy bien haber sido dominada de otra manera. Obviamente el policía que la mató reaccionó en forma desproporcionada, tal vez por miedo, y no estaba preparado para discernir entre un peligro mortal y una amenaza controlable.
La brutalidad policial tiene muchos orígenes, incluyendo el racismo, el miedo, la ignorancia y la arrogancia. Esos son los enemigos internos que el jefe Bratton tiene que derrotar en el LAPD. Y no es fácil, porque primero hay que cambiar una cultura de prácticas corruptas que ha sobrevivido a muchos jefes antes que él y que, incluso, ha sido fomentada por falta de acción de algunos de ellos.
Por Jaime E. Olivares
No pudo haber ocurrido en peor momento para el LAPD. Justo cuando el jefe William Bratton aseguraba que las reformas exigidas por el gobierno federal estaban siendo cumplidas por el Departamento de Policía de nuestra ciudad, se produce un nuevo caso de brutalidad policial que plantea serias dudas sobre la efectividad de los cambios o la veracidad de su implementación.
La golpiza del afroamericano Stanley Miller, un sospechoso de robar un vehículo -que tiene antecedentes penales- es diferente a la de Rodney King, en 1991, que fue el punto de partida de los peores disturbios civiles en la historia de Los Angeles, pero es tan inaceptable como aquella y deja la sensación de que muy poco ha cambiado desde entonces.
Se podrá argumentar que se trata de otro caso aislado de brutalidad, que el número de incidentes de abuso de fuerza policial ha disminuido o que los oficiales reciben ahora cientos de horas de entrenamiento de “sensibilización” étnica. Sin embargo, la fuerza de la imagen en la televisión será siempre más convincente que cualquier explicación de las autoridades.
Lo que vimos todos en la televisión es que al menos un oficial golpeó con saña a Miller, que estaba en el suelo sometido por otro agente que se abalanzó sobre el sospechoso cuando aparentemente ya se había rendido y se agachaba como disponiéndose a tenderse boca abajo. Si hubo resistencia adicional por parte del arrestado, no se percibió en las imágenes transmitidas desde un helicóptero de noticias.
Los once golpes que propinó al sospechoso el oficial John Hatfield, descrito como hispano, se han convertido ahora en once golpes al jefe Bratton y a sus esfuerzos por cumplir con el decreto de consentimiento, cambiar la mentalidad de los policías a su cargo y devolver la respetabilidad al LAPD.
El golpe más serio es el que ha recibido la precaria confianza y credibilidad del público hacia el LAPD. Especialmente entre los inmigrantes que, debido a experiencias negativas en sus países de origen, han visto siempre a los policías con cautela o temor.
Al romperse esa confianza, muchos crímenes no serán denunciados, quedarán impunes, y los pandilleros aprovecharán la falta de comunicación entre la policía y los residentes para extender su garra de terror en los vecindarios.
El intenso trabajo que por años ha estado haciendo el LAPD para tender puentes hacia la comunidad y edificar una relación de colaboración y mutuo respeto puede derrumbarse.
Los angelinos esperan ahora algo más que la investigación “transparente” que prometió Bratton. Necesitan la seguridad de que los culpables serán castigados y de que se tomarán medidas adicionales para evitar que se repitan estos incidentes de brutalidad policial.
Los policías están sometidos a muchas presiones en su tarea de proteger a la comunidad y de perseguir a los criminales, sobre todo en las áreas infestadas por las pandillas. Todos los días están expuestos al peligro y la muerte. A veces trabajan hasta 20 ó 24 horas seguidas en una jornada porque, además de la labor policial en sí, tienen que llenar largos reportes al final de su patrullaje, asistir a cursos de entrenamiento y presentarse a testificar en las cortes.
Ellos necesitan también una preparación especial que les permita reaccionar bien en situaciones de extremo estrés.
Es imperativo poner más policías en las calles, pero hay que cuidar que sean las personas indicadas para ese trabajo y no personajes arrogantes,”gatillos alegres”, que sólo buscan abusar de un poder que nunca consiguieron por méritos propios sino les vino regalado con el uniforme y la pistola.
De acuerdo a reportes de un periódico, Hatfield tenía antecedentes de uso excesivo de fuerza. Si es así, ¿por qué seguía en servicio activo?
Todos recordamos el caso trágico de un oficial que mató a una indigente sin hogar, Margaret Mitchell, en 1999, porque supuestamente lo amenazó con un destornillador. Nadie, excepto los encargados de hacer el reporte que exoneró al policía, creyó que esa muerte fue justificada. Era una mujer frágil, de 55 años, que podría muy bien haber sido dominada de otra manera. Obviamente el policía que la mató reaccionó en forma desproporcionada, tal vez por miedo, y no estaba preparado para discernir entre un peligro mortal y una amenaza controlable.
La brutalidad policial tiene muchos orígenes, incluyendo el racismo, el miedo, la ignorancia y la arrogancia. Esos son los enemigos internos que el jefe Bratton tiene que derrotar en el LAPD. Y no es fácil, porque primero hay que cambiar una cultura de prácticas corruptas que ha sobrevivido a muchos jefes antes que él y que, incluso, ha sido fomentada por falta de acción de algunos de ellos.
19 junio 2004
Un alcalde latino para Los Ángeles
Por Jaime E. Olivares
Poco a poco las piezas del ajedrez político de Los Ángeles comienzan a acomodarse otra vez para formar un escenario similar al del año 2001, cuando muchos tuvimos la esperanza de que, por fin, la ciudad elegiría el primer alcalde latino desde que Cristóbal Aguilar dejó el cargo en diciembre de 1872.
En la contienda del 2001, Antonio Villaraigosa ganó por un buen margen la elección primaria, pero no lo suficiente como para evitar ser arrastrado a una segunda vuelta electoral en que los republicanos de Steve Soboroff, candidato que obtuvo el tercer lugar, se inclinaron masivamente por el actual alcalde, James Hahn, dándole un triunfo que quizás no merecía.
La razón era obvia: el establishment no vota por un candidato progresista o “liberal” –esa palabra que suena a insulto entre los republicanos-, y mucho menos por alguien tan estrechamente vinculado a los sindicatos.
También estuvo presente entonces, y lo sigue estando ahora, el factor étnico. Muchos prefirieron a Hahn sólo porque, como dijo un votante de la comunidad en que resido, “yo no voto por mexicanos”. Es decir, en la distorsionada mentalidad colectiva de algunos, los latinos siguen siendo extranjeros aunque hayan nacido aquí y sus familias hayan vivido en esta tierra por generaciones y generaciones.
Pero ahora no tenemos a Villaraigosa... todavía.
Tal vez –no es seguro- el actual concejal angelino y ex presidente de la Asamblea de California considere más adelante su candidatura a la alcaldía de esta ciudad. Tendremos que esperar, sobre todo, por los desarrollos y resultados que se produzcan en la contienda presidencial que culminará el 2 de noviembre.
Villaraigosa es uno de los dirigentes de la campaña presidencial de John Kerry. Si el aspirante demócrata se convierte en el próximo mandatario de Estados Unidos, lo que es muy probable dado el desprestigio de George W. Bush por su fracasada e injustificada guerra contra Irak, Villaraigosa podría ser llamado a ocupar un alto puesto en la nueva administración de la Casa Blanca.
Si eso ocurre, Villaraigosa se enfrentará a una decisión difícil por la responsabilidad que implica ante sus electores angelinos. Es una decisión que podría alejarlo definitivamente de la contienda por la alcaldía de Los Ángeles, pero está por verse si la seducción de un cargo nacional es suficiente como para trizar el sueño de muchos latinos en esta ciudad.
Existe casi un consenso de que él sería la mejor carta demócrata y latina para desplazar a Hahn, pese al divisionismo que creó en algunos círculos el hecho de que hubiera arrebatado su cargo de concejal a Nick Pacheco, el año pasado, para asegurar la continuidad de su carrera política como funcionario electo.
Una encuesta realizada a fines de mayo indica que Villaraigosa, sin ser candidato todavía, derrotaría a Hahn si las elecciones municipales se efectuaran ahora. El valor de la encuesta, sin embargo, ha sido puesto en duda debido que fue patrocinada por la poderosa Asociación de Maestros de California (CTA), organización gremial para la que trabajó Villaraigosa en el pasado y que lo ha apoyado en virtualmente todas las elecciones en las que se ha presentado.
Las acusaciones de corrupción entre funcionarios de su administración, el fracaso de su plan de renovación de LAX y la falta de liderazgo han puesto a Hahn en una posición vulnerable. Pocos creen que será reelegido.
Mientras tanto, otro político latino de larga trayectoria ha manifestado su intención de ser candidato a alcalde de la ciudad. Se trata del senador estatal demócrata Richard Alarcón, ex concejal angelino que cuenta con una amplia base de apoyo en el Valle de San Fernando.
Alarcón ha sido un excelente concejal y legislador, pero no cuenta con el apoyo político ni el carisma que tiene Villaraigosa. En una campaña en la que tendrá que competir, además de Hahn, con el ex presidente de la Asamblea Bob Hertzberg -otro peso pesado demócrata-, probablemente quedaría disputando un tercer puesto con el concejal Bernard Parks, quien también ha lanzado su candidatura a la alcaldía.
Si Villaraigosa no entra al ruedo, Hertzberg podría ser el próximo alcalde de Los Angeles.
La incógnita en las elecciones marzo es quién será el candidato republicano que reúna los requisitos de popularidad y respaldo necesarios para derrotar a los aspirantes demócratas. Necesitarían a un fenómeno político de la talla de Arnold Schwarzenegger.
La comunidad latina merece un alcalde salido de su seno. La mitad de la población de Los Angeles es hispana y sigue estando subrepresentada en el gobierno de la ciudad. Las elecciones municipales del 2005 son una oportunidad más de enmendar esa situación.
Por Jaime E. Olivares
Poco a poco las piezas del ajedrez político de Los Ángeles comienzan a acomodarse otra vez para formar un escenario similar al del año 2001, cuando muchos tuvimos la esperanza de que, por fin, la ciudad elegiría el primer alcalde latino desde que Cristóbal Aguilar dejó el cargo en diciembre de 1872.
En la contienda del 2001, Antonio Villaraigosa ganó por un buen margen la elección primaria, pero no lo suficiente como para evitar ser arrastrado a una segunda vuelta electoral en que los republicanos de Steve Soboroff, candidato que obtuvo el tercer lugar, se inclinaron masivamente por el actual alcalde, James Hahn, dándole un triunfo que quizás no merecía.
La razón era obvia: el establishment no vota por un candidato progresista o “liberal” –esa palabra que suena a insulto entre los republicanos-, y mucho menos por alguien tan estrechamente vinculado a los sindicatos.
También estuvo presente entonces, y lo sigue estando ahora, el factor étnico. Muchos prefirieron a Hahn sólo porque, como dijo un votante de la comunidad en que resido, “yo no voto por mexicanos”. Es decir, en la distorsionada mentalidad colectiva de algunos, los latinos siguen siendo extranjeros aunque hayan nacido aquí y sus familias hayan vivido en esta tierra por generaciones y generaciones.
Pero ahora no tenemos a Villaraigosa... todavía.
Tal vez –no es seguro- el actual concejal angelino y ex presidente de la Asamblea de California considere más adelante su candidatura a la alcaldía de esta ciudad. Tendremos que esperar, sobre todo, por los desarrollos y resultados que se produzcan en la contienda presidencial que culminará el 2 de noviembre.
Villaraigosa es uno de los dirigentes de la campaña presidencial de John Kerry. Si el aspirante demócrata se convierte en el próximo mandatario de Estados Unidos, lo que es muy probable dado el desprestigio de George W. Bush por su fracasada e injustificada guerra contra Irak, Villaraigosa podría ser llamado a ocupar un alto puesto en la nueva administración de la Casa Blanca.
Si eso ocurre, Villaraigosa se enfrentará a una decisión difícil por la responsabilidad que implica ante sus electores angelinos. Es una decisión que podría alejarlo definitivamente de la contienda por la alcaldía de Los Ángeles, pero está por verse si la seducción de un cargo nacional es suficiente como para trizar el sueño de muchos latinos en esta ciudad.
Existe casi un consenso de que él sería la mejor carta demócrata y latina para desplazar a Hahn, pese al divisionismo que creó en algunos círculos el hecho de que hubiera arrebatado su cargo de concejal a Nick Pacheco, el año pasado, para asegurar la continuidad de su carrera política como funcionario electo.
Una encuesta realizada a fines de mayo indica que Villaraigosa, sin ser candidato todavía, derrotaría a Hahn si las elecciones municipales se efectuaran ahora. El valor de la encuesta, sin embargo, ha sido puesto en duda debido que fue patrocinada por la poderosa Asociación de Maestros de California (CTA), organización gremial para la que trabajó Villaraigosa en el pasado y que lo ha apoyado en virtualmente todas las elecciones en las que se ha presentado.
Las acusaciones de corrupción entre funcionarios de su administración, el fracaso de su plan de renovación de LAX y la falta de liderazgo han puesto a Hahn en una posición vulnerable. Pocos creen que será reelegido.
Mientras tanto, otro político latino de larga trayectoria ha manifestado su intención de ser candidato a alcalde de la ciudad. Se trata del senador estatal demócrata Richard Alarcón, ex concejal angelino que cuenta con una amplia base de apoyo en el Valle de San Fernando.
Alarcón ha sido un excelente concejal y legislador, pero no cuenta con el apoyo político ni el carisma que tiene Villaraigosa. En una campaña en la que tendrá que competir, además de Hahn, con el ex presidente de la Asamblea Bob Hertzberg -otro peso pesado demócrata-, probablemente quedaría disputando un tercer puesto con el concejal Bernard Parks, quien también ha lanzado su candidatura a la alcaldía.
Si Villaraigosa no entra al ruedo, Hertzberg podría ser el próximo alcalde de Los Angeles.
La incógnita en las elecciones marzo es quién será el candidato republicano que reúna los requisitos de popularidad y respaldo necesarios para derrotar a los aspirantes demócratas. Necesitarían a un fenómeno político de la talla de Arnold Schwarzenegger.
La comunidad latina merece un alcalde salido de su seno. La mitad de la población de Los Angeles es hispana y sigue estando subrepresentada en el gobierno de la ciudad. Las elecciones municipales del 2005 son una oportunidad más de enmendar esa situación.
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